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La resistencia iraquí, las prioridades y el futuro de Iraq

7 enero, 2013

Shabakat al-Basra (La Red de Basora)
Imad al-Din al-Yabury*

Traducido del árabe para IraqSolidaridad por Nadia Hindi

En el nombre de Dios el Clemente y el Misericordioso
La trayectoria de la resistencia iraquí creció considerablemente entre 2003 y 2008, lo que provocó la derrota sobre el terreno del ejército ocupante de EEUU y acabó con su estrategia de imposición militar. Sin embargo, esta trayectoria fue en declive, también progresivamente, especialmente tras la supuesta retirada formal de las tropas estadounidenses de Iraq el 31 de diciembre de 2011, hasta quedarse reducida a una serie de ataques con misiles contra los centros y sedes remanentes de las fuerzas estadounidenses.

Es en este momento cuando comienza a observarse una paralización de la lucha armada así como la falta de ataques significativos. Es más, la presencia de la resistencia ha desparecido de algunas zonas especialmente conflictivas del país y de las principales carreteras que unen las provincias.

Trato dispensado a los detenidos en las calles iraquíes por el ejercito estadounidense. (foto tomada en septiembre de 2011)

Trato dispensado a los detenidos en las calles iraquíes por el ejercito estadounidense. 

Mientras tanto, el quinto gobierno heredero de la ocupación ha demostrado una crueldad injustificada, y aún mayor, en las detenciones indiscriminadas que han arrastrado a 700.000 ciudadanos a la oscuridad de las cárceles y de los centros de detención —tanto secretos como públicos—, además de dilapidar las riquezas del país y robar el dinero público. Del mismo modo, durante los meses posteriores a la retirada estadounidense se ha extendido el cáncer safávida de Irán con una rapidez calculada pasando del ámbito político, al económico y luego al militar.

Teniendo en cuenta lo anterior planteamos estas legítimas preguntas: ¿Cuál es la estrategia de la resistencia iraquí en esta etapa? ¿Escasean las armas, los hombres y la financiación? ¿Por qué no se trabaja de un modo frontal tal como se requiere?

La estrategia actual
El hecho de que las facciones continúen centrándose únicamente en bombardear las instalaciones militares de EEUU e Iraq sin hacer frente a las fuerzas de al-Miliki, salvo las vinculadas a los Ministerios de Defensa e Interior —grupo primordial—, significa que la estrategia de la resistencia no ha perdido el compás de la confrontación, en la que la prioridad es golpear las ubicaciones de los estadounidenses. Aunque la quiebra de la espina dorsal militar de EEUU a manos de los héroes de la resistencia iraquí logró en gran medida la retirada del grueso de las fuerzas de la ocupación, el gobierno estadounidense sigue apoyando y dando amparo al proceso político, tanto en los centros militares de tierra y de aire como a través del silencio de los medios de comunicación respecto a los crímenes atroces y las violaciones flagrantes de los derechos humanos, que perpetra el gobierno de la ocupación, entre otros actos de terror. Por lo tanto, es esencial seguir la lucha contra el protectorado estadounidense.

Del mismo modo que EEUU se vio obligado a retirar oficialmente la mayor parte de sus tropas adelantándose a su derrota, va a tener que retirar públicamente su protección del fracasado proceso político. Es en este punto donde se sitúa la decisiva confrontación entre las facciones de la resistencia de gran arraigo popular y el gobierno derivado de la ocupación, carente de valor patriótico.

En otras palabras, la inevitable confrontación entre aquellos que creen lograr la victoria o el martirio, y aquellos que llegaron al poder a través del ocupante, que asesinan, roban, reprimen y no proveen al pueblo más que de devastación y retroceso en todos los aspectos. Los resultados de este enfrentamiento irán en beneficio de la resistencia, poseedora de las credenciales patrióticas.

Lo que necesita Iraq y el pueblo iraquí
Suponiendo que la reducción de las operaciones sobre el terreno se deba a motivos de financiación, abastecimiento de armas y hombres, podríamos recurrir al hadiz “La necesidad es virtud”. Los sucesivos gobiernos derivados de la ocupación han demostrado ser corruptos, malversadores de las riquezas y de los recursos de los iraquíes, ladrones de los fondos públicos y de los medios de vida de las personas. Por lo tanto, sería admisible para las facciones de la resistencia hacer frente a esta grave situación requisando el dinero de los bancos públicos o de los bancos que colaboran y apoyan la economía iraní a costa de la economía iraquí, puesto que, por un lado, la resistencia debe preservar el dinero del pueblo, y por otro, financiarse a sí misma. Está en su derecho.

Si se trata de falta de armas y municiones entonces los centros militares de al-Maliki o de las milicias safávidas integradas en las fuerzas militares, fuente de los asesinatos y de las detenciones, son blanco legítimo para lograr lo que se necesita y así compensar en parte las necesidades logísticas de la resistencia, al tiempo que luchar contra los que asesinan al pueblo y combaten contra la resistencia armada patriótica.

Las detenciones sistemáticas y arbitrarias que se padecen desde hace años no tienen otro objetivo que vaciar las calles de hombres. El derecho de todo combatiente y de cualquier persona inocente se basa en la resistencia para acabar con la tortura, el sufrimiento y la opresión. A través de esta lucha la resistencia cumplirá con más de un objetivo: la vuelta de los combatientes a las filas de la resistencia, forzar la liberación de los ciudadanos inocentes y demostrar al pueblo y al mundo que la resistencia existe y se enfrenta a sus enemigos.

El futuro
A pesar de que los hechos históricos han puesto de manifiesto la derrota del ocupante y la victoria de los hijos de la patria en su resistencia, el factor temporal tiene su impacto en los cálculos futuros, especialmente porque desde el inicio la resistencia iraquí lucha sola y solo cuenta con su propia capacidad de autofinanciación y equipamiento.

Las variables que impiden o retrasan la meta nos obligan a buscar los modos de confrontarlas y proseguir hacia nuestro objetivo final de liberación. Permanecer en primera línea de oposición y lucha es el elemento más importante de la resistencia para conquistar el futuro. La derrota militar de la ocupación estadounidense permitió la extensión de la ocupación iraní en Iraq, por lo que la ausencia de un frente unido de los grupos de la resistencia significa que el tiempo correrá a favor del programa safávida, estadounidense y sionista, lo que significa que conseguir la victoria y la libertad puede requerir mucho tiempo; un tiempo en el que puede variar el desarrollo de los acontecimientos y, por consiguiente, se puede dibujar un futuro desconocido para la resistencia; un tiempo en el que también pudiera suceder que la resistencia quedara circunscrita a un circulo en el cual no pudiera seguir la línea de los acontecimientos. Por lo tanto, los líderes de la resistencia han de pensar seriamente en cómo conquistar el futuro y hacer que el tiempo corra a favor del objetivo final: la victoria y liberación de Iraq.

*Imad al-Din al-Yabury es doctor en Filosofía, reconocido analista político en medios árabes y experto en resistencia iraquí.

Texto original en árabe

Un nuevo año y una gloriosa revuelta iraquí

5 enero, 2013

Muzana Abdalá*

Al Quds al Arabi, 3 de enero de 2013

Traducido del árabe por Mónica Carrión para Fundación Al Fanar**

 

Una de las manifestaciones masivas celebradas ayer en Iraq. En la foto manifestantes en el barrio de Adamiya, Bagdad.

Una de las manifestaciones masivas celebradas ayer en Iraq. En la foto manifestantes en el barrio de Adamiya, Bagdad.

Parece seguro que nuestro pueblo ha llegado a un resultado lógico y científico. Einstein decía que no hay nuevos resultados si las causas se repiten. Durante los diez años de ocupación y sus gobiernos se ha falseado la voluntad de un pueblo sometido al más repugnante lavado de cerebro y de conciencia para intentar que aceptase lo que se le imponía en las elecciones locales y legislativas y en el referéndum de una Constitución bomba; para que aceptase una representación sectaria, étnica y doctrinal sobre la que se han erigido las instituciones del Estado y de la sociedad. A pesar de lo temerario de este comportamiento para el destino de la nación y el futuro de sus ciudadanos, el pueblo iraquí esperaba llegar a un resultado que le sacase de la desesperación para poder ver la luz al final del túnel en el que se apretujaba después de que sus hermanos y amigos se desentendieran de él y lo convirtieran en el botín de todos los planes contra Iraq.

Si este periodo se hubiera aprovechado bien,  se podría haber mejorado la situación, pero en Iraq sólo hay más pobreza, analfabetismo y hambre a pesar de unas rentas cada vez mayores y de unos presupuestos astronómicos gracias al incremento del precio del petróleo y de sus exportaciones. Lo de que el pobre es cada día más pobre y el rico cada día más rico es una norma que rige la vida cotidiana en todo el país desde que el poder lo acapara quienes dicen representar a sus sectas, nacionalidades y religiones, desde que los recursos del país están siendo monopolizados por aquéllos, sus acólitos o sus parientes. Quienes adaptan la ley a sus intereses para obtener ilícitamente licitaciones y contratos estatales, que tienen por objeto el bien público, y además de ello roban el dinero destinado a esos proyectos, han creado grandes emporios comerciales, empresariales o de representación de empresas árabes o extranjeras. Todo ello es posible por la ausencia total del control parlamentario, que debería ser el verdadero representante del pueblo, y por la inacción de la justicia. Los pactos de silencio son los que perpetúan la corrupción cuya única víctima, material y moral, es el ciudadano.

El desprecio hacia los iraquíes y la especulación con el pueblo iraquí han llegado a niveles indescriptibles. Tal es el caso de la anulación de la cartilla de abastecimiento, que permitía al ciudadano tener acceso a algunos alimentos básicos. La justificación que ha esgrimido el gobierno para ello ha sido la de impedir la corrupción de aquellos que gestionan los contratos de compra de los alimentos. El resultado es que en lugar de castigar al culpable se castiga al ciudadano al que se priva de su propio pan.

Debido a la destrucción del Estado, la ausencia de justicia y la falta absoluta de coordinación entre los poderes actuales, en lucha constante entre ellos ya que los gobernantes representan intereses regionales e internacionales, en Iraq han aparecido nuevas autoridades y dirigentes religiosos o tribales. Además aprovechando la carencia de seguridad y la necesidad de protección del ciudadano, las milicias han tomado el control de las calles y esgrimiendo esa necesidad de seguridad, chantajean al ciudadano para que los vote y así asegurarse el poder.

Algunos dirigentes tribales, una vez aupados en el poder  se convirtieron brazos ejecutores del gobierno, glorificándolo y disfrutando de sus dádivas. También ha habido dirigentes religiosos que se han alineado con el poder para glorificar valores religiosos, apareciendo ante las cámaras de televisión según disponen quienes gobiernan mientras asesinan a su gente y violan a sus mujeres encarceladas. Estos dirigentes, que forman parte de las comisiones de investigación no hacen sino  ocultar los crímenes de guerra cometidos y conceder indultos a sus perpetradores. Así,  el ciudadano queda completamente desprotegido.

Ante esta situación, al pueblo solo le queda enfrentarse a pecho descubierto a toda esa vergüenza, humillación, muerte, éxodo y violaciones, apoyándose en las verdaderas fuerzas patrióticas, en los símbolos religiosos y tribales honrados que no dieron tregua ni a la ocupación ni a sus gobiernos y que convirtieron su servicio hacia el pueblo y a la nación en su estrategia desde 2003 hasta la fecha.

Desde la invasión anglo-estadounidense de Iraq, el tiempo se ha detenido para el ciudadano iraquí. El paso de los años ya no significa nada para él porque el día y la noche son iguales y el día de hoy es igual al de ayer. La tragedia es mayor cada día, y sufre por igual la injusticia miliciana y partidista como la injusticia institucional de los aparatos del Estado y sus altos mandatarios que actúan al amparo de la nueva Constitución y la ley. Hasta en los peores momentos durante la época de las sanciones el ciudadano iraquí soñó con un futuro; creyó que sus sufrimientos terminarían, pero ha perdido el presente y el futuro bajo la ocupación y sus autoridades impuestas, que han establecido de facto una alternancia de poder entre grupos políticos que no creen en absoluto en los derechos del pueblo,  y que acaparan los recursos y las riquezas del país para ponerlos al servicio de un sector minoritario.

La marginación, el desarraigo, el aislamiento y la exclusión han contribuido en gran medida al sentimiento general de que en Iraq todos los ciudadanos no son iguales en derechos y deberes, lo que ha generado el clima necesario para que se produzca un levantamiento: el ciudadano que lo ha perdido todo ya no tiene nada que perder. El constante hostigamiento contra el ciudadano: persecución, corrupción, discriminación, etc. ha terminado por estallar  de golpe en la revuelta de Al Anbar, que empieza a extenderse hasta Saladino y Mosul. Esto implica que la población ha comenzado a ser consciente de lo que tiene que hacer para desembarazarse de esta situación porque se niega a seguir sometida a las autoridades  gubernamentales y a los partidos sectarios y milicias  que han impedido el desarrollo de todos los ámbitos de la vida. Es una rebeldía sana y valiente porque acabará con la injusticia y garantizará la dignidad para todos. El hecho de que los protagonistas de la revuelta hayan insistido en que ésta no tiene que ver con ninguna fuerza política, partidista o sectaria, es una muestra de su conciencia. En primer lugar, son conscientes de que todas las fuerzas políticas que participan en el sistema, aunque pertenezcan a su entorno social, han contribuido al empobrecimiento y a la persecución de los ciudadanos y se han hecho ricas a su costa. En segundo lugar, los protagonistas de las revueltas son conscientes de que la etapa que está atravesando el país no requiere debates políticos sobre la forma de gobierno o sobre la naturaleza del sistema político, sino que exige un gobierno transparente capaz de garantizar unos mínimos servicios económicos, sociales, educativos y de seguridad; un gobierno que pueda combatir la pobreza e impedir las violaciones de los Derechos Humanos.

Todos los iraquíes ven con claridad que el poder actual y las fuerzas políticas que lo sustentan son incapaces de ofrecer ningún servicio real porque nacieron del útero de una crisis política que repartió cargos políticos en función de la fuerza de cada formación, y no con el fin de ofrecer servicios al ciudadano. El cargo público únicamente sirve para reforzar y financiar a la fuerza política a la que pertenece, una trinchera de lucha en primera línea contra el resto de las fuerzas políticas. Esto no ayuda a crear un sentimiento de responsabilidad hacia el cargo que se desempeña y, por otra parte, es incapaz de convencer al ciudadano de que el Estado es su Estado; una institución que pierde su legitimidad —si es que alguna vez la tuvo—,  por lo que las revueltas se asientan en una responsabilidad legítima y legal. Las autoridades no van a analizar lo que sucede, porque su destino y su modelo de corrupción y riqueza están en juego, por lo que es lógico esperar que vayan a utilizar el aparato del Estado y sus recursos para influir en los protagonistas de la revuelta, utilizando, en primer lugar, la fuerza y la represión contra los grupos de ciudadanos y, en segundo lugar, intentaran utilizar  las fuerzas políticas y las personalidades religiosas y tribales afines al poder que pertenezcan al mismo tejido social que los manifestantes con el objetivo de hacer fracasar las manifestaciones y dispersar a los participantes para que renuncien a sus verdaderas demandas. Eso fue precisamente lo que sucedió cuando enviaron a Saleh al Mutlaq para que convenciera a los manifestantes de  poner fin a la protesta sin que se hubiera dado respuesta a ni una sola de las demandas populares.

Sea cual sea el resultado, la situación no volverá a ser la misma y la fecha de la revuelta será un punto de inflexión entre el pasado y lo que está por suceder. La responsabilidad de proteger a la población protagonista de la revuelta y de demostrar el valor histórico de esa acción heroica es un deber nacional de todos los intelectuales, escritores y periodistas árabes y locales, para que la protesta se extienda a otras plazas en todas las provincias, ciudades y pueblos de Iraq hasta convertirse en una revuelta generalizada equiparable a una acción histórica que levante Iraq y a los iraquíes y que devuelva al país su unidad nacional.

* Muzana Abdalá es politólogo iraquí.

**Texto cedido a IraqSolidaridad por gentileza de Fundación Alfanar

Fuente original en árabe

EXIGIR RESPONSABILIDAD Y JUSTICIA PARA IRAQ

16 noviembre, 2012

Declaración de la Red Internacional Anti-Ocupación (IAON)

Barcelona, 26-28 de octubre de 2012

Traducción: Nadia Hindi
Edición: IraqSolidaridad

La guerra ilegal lanzada bajo el liderazgo anglo-estadounidense y su “Coalición de la Voluntad” se ajusta claramente a la definición de crimen contra la paz de Nuremberg. Esta guerra debe traer consecuencias legales para los agresores y para los derechos de sus víctimas con arreglo al derecho internacional. La red IAON llama a que el 2013 sea el año de la campaña de RESPONSABILIDAD Y JUSTICIA PARA IRAQ.

Justicia para Iraq

Justicia para Iraq

 

Diez años de ocupación han destruido a Iraq como país. El proceso político sectario bajo la constitución impuesta de Bremmer, que viola el derecho internacional, ha producido un Estado fallido. Hoy Iraq se caracteriza tanto por la destrucción completa de todos los servicios públicos y por la violación sistemática de todos los aspectos de los derechos humanos, incluido el derecho a la vida.

Se ha destruido, violentado y arrojado al caos una cultura milenaria y profundamente arraigada. A pesar de la retirada de las fuerzas regulares a finales de 2011, Iraq aún no es una nación libre. Continúa bajo las garras del gobierno estadounidense y, de facto, está regido por un gobierno no representativo, más leal a Irán, cuyas violentas políticas sectarias amenazan diariamente a los iraquíes. Mientras el pueblo iraquí no vuelva a tener el control total de su propio país, habrá poco margen para una democracia responsable. La corrupción del Estado y las violaciones de los derechos humanos continuará bajo la sombra de EEUU, Irán, Israel y otras potencias regionales.

La Red Internacional Anti-Ocupación (IAON) apoya una autodeterminación real del pueblo de Iraq y continua oponiéndose a la nueva fase de la ocupación ilegal bajo su constitución ilegitima y divisoria, y su gobierno sectario. Hacemos un llamamiento a una campaña general durante 2013, el año del décimo aniversario de la guerra y ocupación. Lo que reafirma que:

1. Poner fin realmente a la ocupación exige que todos los asesores extranjeros, militares y civiles,  empresas de seguridad y mercenarios salgan de Iraq,  y que todos los acuerdos a largo plazo, las estructuras políticas y las leyes introducidas bajo la ocupación, en violación de los Convenios de Ginebra, sean abolidas.

2. La unidad de Iraq debe ser defendida, y todos los intentos de división del país procedentes de fuera deben ser rechazados. Debido a su posición geopolítica y a sus ricos recursos, la estabilidad de un Iraq soberano, unificado y seguro son del interés de su pueblo, de la región y del mundo.

3. El movimiento iraquí contra la ocupación es el único representante auténtico del pueblo iraquí. Como se destaca en la Declaración de Le Feyt, la soberanía de Iraq está en manos de su pueblo en resistencia que, por definición, representa la voluntad del pueblo iraquí de defender su independencia, unidad y rechazo del sectarismo.

4. Los derechos humanos continúan siendo violados. Hoy día, el aparato de seguridad en Iraq es una máquina de represión y muerte; las ejecuciones en masa se perpetran regularmente, se condena a las personas sin un juicio justo; decenas de miles de iraquíes son detenidos arbitrariamente tanto en centros oficiales como secretos que existen por todo el país; las torturas en los centros de detención están generalizadas. Exigimos la liberación inmediata de todos los detenidos sin cargos ni juicio, acabar con las detenciones arbitrarias y una moratoria inmediata de la pena de muerte en Iraq.

5. Hay millones de desplazadas internos y otros tantos que han tenido que huir de Iraq. Mientras la estabilidad y la seguridad estén ausentes, las condiciones para un retorno seguro serán remotas. Deben tomarse acciones inmediatas para proteger la dignidad y los derechos de todos los desplazados.

6. El Pentágono ha convertido a Iraq en un campo de pruebas para el uranio empobrecido y otras armas. La OMS debe examinar los efectos de estas armas sobre la población iraquí. EEUU debe asumir plena responsabilidad del coste de la eliminación de la munición y limpieza de todas las zonas contaminadas.

7. Todos los países que han participado en la ocupación son legalmente responsables de la reparación y reconstrucción de la infraestructura iraquí y la propiedad privada. Los civiles deben recibir una compensación monetaria por su sufrimiento.

8. La Corte Penal Internacional debe investigar todos los crímenes de guerra. Los dirigentes estadounidenses, entre otros, deben asumir legalmente la responsabilidad de sus mentiras y de las políticas que condujeron a estos abusos contra Iraq y su pueblo. Damos la bienvenida a las sentencias del Tribunal de Kuala Lumpur sobre Crímenes de Guerra e instamos a que otros organismos oficiales juzguen a los culpables.

9. Los organismos internacionales deben duplicar sus esfuerzos para asegurar las necesidades humanas básicas del pueblo iraquí, para proteger a los médicos y a otros académicos, y para exigir una evaluación de los daños de las zonas arqueológicas iraquíes y, sobre todo, para garantizar el nombramiento inmediato de un relator especial para Iraq por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUR).

La IAON es la sucesora moral del Tribunal Internacional sobre Iraq (WTI), un tribunal del pueblo que aspiraba a iniciar el proceso judicial y registrar la historia.

No aceptaremos las potencias invasoras que ocuparon ilegalmente un país soberano reescriban la historia: NNUU se ha destacado por su silencio; los grandes medios de comunicación se han destacado por su silencio, y creemos que el silencio es complicidad, por lo que instamos a que todos se unan a nosotros en una sola voz, alta y clara, para que los culpables rindan cuentas y exigir justicia para Iraq.

 

El rumbo energético de Iraq

30 octubre, 2012

Por IraqSolidaridad

Según informa el periódico Al Sharq al Awsat [1] la empresa Exxonmobil habría renunciado a la concesión que logró en enero de 2012 para rehabilitar y volver a explotar el yacimiento de Qurna Oeste en el sur de Iraq, aunque continuará trabajando en el Kurdistán iraquí, según ha declarado un responsable del sector del gobierno regional. Exxonmobil firmó el año pasado un acuerdo independiente con el gobierno del Kurdistán iraquí para la explotación de  seis yacimientos.

La disputa sobre la potestad del gobierno de Arbil para firmar acuerdos con compañías internacionales de petróleo para explotar sus pozos sin contar con el visto bueno del gobierno de Bagdad lleva abierto desde hace 8 años. Aunque en verano se llegó a un principio de acuerdo, solo se materializó en septiembre un acuerdo sobre la transferencia de parte de la deuda pendiente de Bagdad, por lo que el conflicto sigue pendiente de resolución. Aunque las negociaciones se van a retomar la próxima semana, el comienzo de la exportación de petróleo esta misma semana desde el Kurdistán iraquí elevará  aún más la tensión. El gobierno autónomo kurdo asegura que tiene contratos firmados con empresas internacionales para exportar 250.000 barriles de crudo al día en 2013.

El artículo que se reproduce a continuación ha sido extraído del blog personal de su autora, Aurèlia Mañé Estrada, profesora de política económica y de relaciones energéticas internacionales en la Universitat de Barcelona (http://nuevascartografiasdelaenergia.wordpress.com), publicado el 24 de octubre de 2012. Lo reproducimos aquí por considerarlo de máximo interés.

 

Cosas extrañas veredes o el extraño rumbo de Iraq

Aurèlia Mañé Estrada, 24 de octubre de 2012

Ayer se presentó en Estados Unidos el informe especial sobre Iraq que, en el marco del World Energy Outlook, ha realizado, bajo la dirección del Dr. Faith Birol, la Agencia Internacional de la Energía de la OCDE (IEA en su acrónimo en inglés). Se presento en el CSIS, y los ponentes eran el mismo Dr. Birol y el embajador de Iraq en Estados Unidos.

No es que quiera contarles todo lo que hago, pero es que esta corta estancia en Estados Unidos me está sirviendo para confirmar, lo que ya sabía, que el mundo no es ya lo que era, y que asistimos a cosas, hasta ahora impensables, porque no formaban parte de nuestra visión del mundo. Sé que estoy siendo un poco insistente con ello, pero es que, día tras día, esta idea se confirma.

No les voy a contar todo el contenido del informe, pues en la página web de la IEA, se pueden descargar el texto completo, pero sí que me gustaría compartir con ustedes la perplejidad que me causó alguna de la información que allí se dio.

En el informe queda claro, y parece que es una previsión menos optimista que la del Gobierno de Iraq, que la producción de Iraq podría pasar de los 3 millones de barriles al día actuales, a más de 8 millones en 2035. Ello representa casi el 45% de lo que se prevé que aumentará la producción de petróleo mundial, de aquí a 2035. Si además, se tiene en cuenta que Iraq es uno de los lugares del mundo donde el coste de extracción por barril es menor, una entiende que el petróleo de Iraq debería -todavía hay muchas incertidumbres- jugar un papel extremadamente importante en el panorama energético mundial. Hasta aquí, estos datos son “normales”. Es más, incluso podrían dar la razón a aquellos que, en su momento, argumentaron que la intervención de la coalición internacional en Iraq se debía al petróleo.

Pero esta razón se acaba, cuando se miran algunos otros datos que nos da la propia agencia de energía, la IEA, de los países occidentales. Pues con lo que les voy a contar, si de verdad detrás de la operación de Iraq había la intención de hacerse -aunque fuera metafóricamente- con el petróleo de Iraq, los datos indicarían que, en esto también, “salió el tiro por la culata”.

Si las previsiones de la IEA son acertadas, en su escenario central, cuando la producción alcance los ocho millones de barriles diarios, el 70% se destinaría a los mercados asiáticos, especialmente China e India. Es decir, en el escenario que se baraja, el primer destinatario del petróleo Iraquí será Oriente, no Occidente. Pero, todavía hay más. En este mismo informe se ve que en los nuevos contratos que se han otorgado, desde 2008, hay una fuerte presencia de compañías que no son las “tradicionales” compañías petroleras -occidentales- internacionales, aunque sea cierto que ExxonMobil, al menos sobre el papel, tenía una presencia muy importante. Sin embargo, hace tan sólo cinco días, esta compañía dijo que se quería ir de Iraq. Si ello ocurriera, el panorama energético de Iraq será muy distinto del que la mayoría de nosotros imaginó hace tan sólo unos años. De hecho, sorprendentemente, una de las lecturas del informe es que el renovado maná petrolero de Iraq, en el próximo futuro, será gestionado por grandes empresas energéticas asiáticas y regionales, que exportaran hacia Asia.

Puede que todo sea una de mis fantasías energéticas, pero a lo mejor no es sólo la mía, pues, de forma sorprendente también, ayer, en la presentación -no así en las preguntas- en ningún momento se mencionó a Estados Unidos. Ni cuando se habló del petróleo ni cuando se habló del gas. En este segundo caso, de quién sí que se habló fue de Europa y de la propia región.

No sé, qué decirles, saquen ustedes mismos sus conclusiones, pero todo esto, también nos apunta hacia el cambio. Y, si éste no se materializa en la pérdida de la hegemonía de las empresas estadounidenses en el “mundo” petrolero internacional, al menos, y eso seguro, se materializará en la extinción definitiva de la OPEP; pues, como ayer tambien se comentó, ya me dirán qué va a hacer Arabia Saudí, si salen 6 millones de barriles, al día, más al mercado….¡Qué gran ironía, la vida! Tanto contraponer, a las grandes empresas transnacionales energéticas occidentales, las compañías nacionales de la OPEP, para, ahora ver, que ambas pueden acabar siendo las perdedoras de la nueva situación. En realidad, es lógico, pues ambas eran las dos caras de una misma moneda: el orden petrolero “internacional” de la Segunda mitad del Siglo XX.

Puede que no, que todo sea una ilusión y que el mundo seguirá siendo como antes, pero demasiados son los signos, ya, de que estamos presenciando lo que no pensamos fuera posible.


[1] “Exxon Mobil se retira del yacimiento iraquí de Qurna por razones relacionadas con los beneficios”, 19-10-2012, Al Sharq al Awsat, traducción www.fundacionalfanar.org  

Siria e Iraq se reparten la violencia

9 octubre, 2012

Carla Fibla
Aish.es, 5 de octubre de 2012
IraqSolidaridad, 9 de octubre de 2012

El mes de septiembre terminó en Iraq con uno de esos récords con los que a menudo simplificamos las tragedias ajenas: 365 muertos, el número más elevado en un mes desde hace dos años. Queda la cifra y no el contenido, las razones por las que la violencia está a la orden del día, los motivos que, por lo visto, hacen imposible evitar esas cadenas de atentados por todo el país.

Pero en Iraq ocurren más cosas. Se están dando pasos definitivos para que la resistencia política y armada, que no ha dejado de combatir desde que en 2003 comenzó la ocupación estadounidense y británica, adquiera ahora una forma diferente.

En Bagdad también hay una plaza Tahrir en la que desde hace semanas se reúnen ciudadanos hartos de la destrucción, la inestabilidad y las dificultades cotidianas por no tener lo mínimo. De hecho, en muchas otras ciudades del país hay plazas Tahrir ‘de la Liberación’ y, a pesar de las dificultades y las amenazas se siguen ocupando porque, como ha ocurrido en países donde se ha derribado el régimen opresor, los ciudadanos ya no tienen nada que perder y sí todo que ganar, empezando por una vida digna, si persisten en su empeño. La muerte forma parte del día a día de los iraquíes; no será ese posible desenlace el que los haga quedarse en casa. Por eso, la resistencia organizada es cada vez más visible en las calles de Iraq.

El enemigo de la resistencia iraquí ya no es Estados Unidos, a pesar de que permanecen desplegados en el país unos 25 000 militares, sino Irán y el Gobierno de Nuri al-Maliki. En los últimos días se han registrado ataques en los que la resistencia ha dado un giro, ya que ha concentrado su lucha en terminar con el Gobierno actual por considerar que es una mera continuidad de la destrucción y corrupción que instauró la ocupación.

¿Quiénes son los Shabab, los jóvenes iraquíes que lideran la revolución? ¿Quién los organiza? ¿Quién los financia? Las acciones que están emprendiendo y su capacidad de movilización indican que no se limitan a ser derivadas de la resistencia política y armada, es decir, los reductos del partido Baaz junto con movimientos religiosos de todas las tendencias (con una visión no sectaria, similar a la que existía durante la dictadura de Saddam Husein); por el contrario cada vez se observa con más claridad que son una corriente con personalidad propia, que trabajan por lo mismo pero con métodos diferentes, con una visibilidad distinta, pero con un mismo objetivo. Se ayudan y en las próximas semanas podrían dar pasos definitivos para consolidar una lucha que, a pesar de haber quedado a veces oculta bajo los atentados y las dificultades cotidianas de Iraq, sigue igual de latente que el primer día, en febrero de 2011. El caos y la imposibilidad de reconducir el presente de Iraq hace que se estén registrando excesos en todos los campos, también en el de la cultura. Omar Yafal recogía esta semana en As-Safir el testimonio de un librero de la calle al-Mutannabi después de que quedara reducida a escombros la que fuera un oasis de librerías, con nombre de poeta, en medio de una ciudad salvaje: «Más de 40 operarios de limpieza y agentes de seguridad del Ayuntamiento de Bagdad cercaron la calle para acabar con los silenciadores de los libros y los coches bomba de la cultura. Se llevaron por delante poemarios, novelas, libros de crítica y pensamiento como se arrastran los desechos de una batalla demoledora». Y recordó que la campaña Soy iraquí, luego leo se ha quedado sin hogar, sin ese punto de encuentro que durante casi 10 años logró mantenerse, después de las vicisitudes de un embargo que menguó la capacidad de lectura de los iraquíes.

Por su parte, impresionan los testimonios crudos, concisos, hirientes de los menores sirios que han logrado huir del infierno que existe en la mayor parte de su país y, desde los campamentos de refugiados de Estados vecinos, han relatado a la organización británica Save the Children el horror con el que tendrán que convivir el resto de sus vidas.

La pequeña terapia que les ofrecen no les permitirá superar lo ocurrido pero obliga a que no los olviden los que se declaran cansados de que los días en Siria se hayan convertido en una repetición de muertos, heridos, bombardeos, enfrentamientos y ataques.

Las aulas de las escuelas reconvertidas en salas de tortura o en lugares donde han permanecido aislados durante días, se acumulan en los menores sirios en forma de imágenes y de sufrimiento; demasiado sufrimiento para que todavía crean que volverán a estar a salvo, que el futuro existe. Aun así, leyendo los relatos, los insultos y los tremendos agravios que sufren los menores en el interior de Siria, da la sensación de que la citada ONG no ha podido hacer una denuncia lo bastante aterradora como para alertar a la comunidad internacional, a todos los que se limitan a observar y llevarse las manos a la cabeza, a los que ya no quieren ver más vídeos subidos a Youtube por los activistas para no amargarse el día, de que la conquista no solo del futuro sino de su presente es casi una utopía para miles de niños sirios. Pero lo cierto es que la edad no ha hecho que el régimen de Bashar al-Asad distinguiera entre los que lo cuestionan. Desde la detención y la tortura hasta la muerte de los chavales que se atrevieron a pintar en un muro de Deraa (al sur del país) que querían la caída del régimen, a las detenciones arbitrarias y a la utilización como escudos humanos de niños para entrar en las zonas que controla en Ejército Sirio Libre, los menores se han convertido en un arma demasiado fácil para presionar a los que están dispuestos a llegar hasta el final.

Hace semanas que la violencia se ha asentado por todo el territorio sirio, pero con el paso del tiempo es posible vislumbrar qué ciudades serán clave para el desenlace final del conflicto. La llamada batalla de Alepo, explica Abdelwahab Baderján en Al-Hayat, «ha demostrado la incapacidad del régimen para poner fin al combate y que la naturaleza de la crisis ha cambiado. Es cierto que el régimen es superior a la oposición en cuanto a armas pero las pérdidas previstas lo obligan a evitar una guerra de guerrillas costosa. Poner fin a la batalla de Alepo exige hacerse antes con Damasco y sus alrededores, algo difícil de conseguir». Y en el mismo periódico Gazi Dahmán apunta que la crisis siria podría salir del actual atolladero con «un pacto similar al acuerdo libanés de Taif» (acordado en Arabia Saudí y que en 1989 puso fin a la Guerra Civil, estableció nuevas relaciones entre Líbano y Siria, y planeó la retirada gradual de los militares sirios; fue un pacto nacional para establecer un sistema político, que sigue vigente, en el que estuvieran reflejadas todas las tendencias religiosas del país), después de comprobar que las soluciones puestas en marcha en las revoluciones de Egipto, Túnez, Libia o Yemen no son aplicables a Siria. «Parece que ese modelo de solución es el que mejor se adapta a la realidad internacional actual, en la que muchos países no están dispuestos a meterse en la crisis siria y prefieren que se solucione sola. Puede que Lajdar Ibrahimi —enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria—fuera elegido precisamente por eso, por su capacidad para lograr ese tipo de soluciones gracias a su experiencia en Líbano e Iraq».

También en Siria se ha resaltado durante esta semana una cifra que debería imponer una solución que nadie parece tener: más de 300 muertos en un solo día, un nuevo récord para los 18 meses de revuelta. Hace menos de dos meses un ciudadano de Marea, al norte de Alepo me explicaba durante el funeral de un oficial del Ejército Sirio Libre que la vida de sus conciudadanos se ha convertido en «un interruptor» que se apaga sin que nadie proteste, sin que se haga ruido; sin que ese gesto definitivo, que implica una vida menos, esté cambiando la actitud y el planteamiento de los que deciden. Contaba aquel hombre que no les da tiempo a despedirse, que están quedando en el olvido demasiadas vidas, que incluso ellos, que padecen las pérdidas, se ven obligados a asumir que no son capaces de proteger ni valorar millones de interruptores.

Pachani: el movimiento saderista apoya a Maliki por orden de Irán

4 octubre, 2012

 

Shafaq News, 2 de octubre de 2012

Adnan al-Pachachi, ex miembro del gobierno y ex ministro de Asuntos Exteriores [iraquí] afirmó el martes que el actual gobierno [iraquí] está sometido a la presión de Iraq y señaló el apoyo del movimiento saderista para que Maliki asuma un segundo mandato que también estará sometido a la presión iraní.

Adnan al-Pachachi dijo en una entrevista televisada con Sky News y que resumió Shafaq News, que “[…] El actual gobierno está sometido explícitamente a la presión del Estado iraní”.

Sobre la decisión de la judicatura iraquí, que condenó a Tareq al-Hashemi por apoyar los ataques armados en el país, Pachachi declaró que “[…] El juicio tenía un objetivo político”.

Texto original en inglés disponible aquí.

Más penas de muerte en Iraq

2 septiembre, 2012

Nota informativa de la CEOSI

3 de septiembre de 2012

El gobierno iraquí ha retomado las ejecuciones de condenados a muerte después de que el ajusticiamiento de varios grupos de condenados en los primeros dos meses del año levantase una ola de protestas de las organizaciones de derechos humanos iraquíes e internacionales.

El pasado 27 de agosto, el abogado Badie Aaref Ezzat denunciaba la vuelta a las ejecuciones masivas; ese mismo día fueron ejecutadas 21 personas, entre ellas tres mujeres. Según este abogado “[…] La mayoría de ellos presentaban distintos tipos de marcas por torturas físicas y psicológicas que se documentaron en informes médicos”. Distintas fuentes, entre ellas el propio Badie Aaref o el periódico Al Mustaqbal alertaron de la inminente ejecución de hasta 275 acusados. En un comunicado recogido por el periódico Al Sharq al Awsat el Ministerio de Justicia de Iraq anunciaba el 29 de agosto que “[…] La ejecución de cinco  civiles más condenados por terrorismo, por lo que el total de civiles ejecutados entre ayer y hoy asciende a 26”. Al mismo tiempo negó que se fuese a llevar a cabo la denunciada ejecución masiva de más de 200 condenados. En lo que va de año, contando estas últimas 26 personas ajusticiadas, el número de muertos en la horca en Iraq asciende a 96.

Estas ejecuciones han provocado que la comisión de Derechos Humanos del parlamento iraquí se reuniese para buscar mayores garantías para los condenados, e incluso, según declaraciones del diputado Ashuaq al Yaf, miembro de esta comisión, al diario Al Mustaqbal: “[…] Se está estudiando cómo detener las ejecuciones de forma definitiva y convertirlas en condenas en suspenso”. El propio Ministerio de Derechos Humanos del gobierno iraquí se ha apresurado a defender en un comunicado que Iraq aplica los mismos protocolos internacionales para las ejecuciones que el resto del mundo.

Las denuncias ante estas ejecuciones no se han hecho esperar. En el interior, un comunicado la Asociación de Ulemas Musulmanes en Iraq acusa al gobierno de ejecutar a “[…] detenidos que no han tenido la oportunidad de un juicio justo en el que hayan podido defenderse”. En el exterior Amnistía Internacional también ha publicado un comunicado de condena exigiendo que se ponga fin a las ejecuciones. Christof Heyns, relator especial de naciones Unidas para las ejecuciones extrajudiciales, ha urgido al gobierno iraquí a detener las ejecuciones y revisar los casos de los reos que están en el corredor de la muerte. Heyns defiende que la pena capital solo se puede aplicar en países donde “[…] Se cumplan todos los requerimientos procesales”. Advirtió al gobierno iraquí de que: “Las ejecuciones arbitrarias, incluso cometidas tras una cortina de humo de un proceso legal que carece de legalidad, no es solo una cuestión de preocupación nacional […] Irak debe tener en cuenta que la comunidad internacional se opondrá a esta continúa violación flagrante de la legalidad aplicable a la protección del derecho a la vida”.

Algunas claves sobre la primavera iraquí

6 julio, 2012

Entrevista a la activista Sawsan Ismail al-Assaf

Nadia Hindi*

Edición: IraqSolidaridad

Académica y activista iraquí, Sawsan Ismail al-Assaf es una de las voces independientes que se vieron obligadas a emigrar de Iraq a finales de la década pasada. En 2006 , obtuvo su doctorado en Ciencias Políticas y Estudios Internacionales y Estratégicos por la Universidad de Bagdad, donde fue profesora hasta 2010. Actualmente es investigadora en el Centre for Gender Studies de la School of Oriental and African Studies de London University (SOAS). Es también miembro de la junta de Peace Building-Academy for Middle East y responsable del Political Department del Centre of Dar al-Iraq for Future Studies. Asimismo es miembro fundador del Committee for Solidarity with Iraqi Academics y de Iraqi Women Solidarity, entre otros.

Ha escrito varios libros, como War in American foreign policy behavior and its effects on the international system o The strategy of deterrence: New American military thinking and the international stability, y ha colaborado en numerosas publicaciones sobre Iraq, entre las que están Beyond Educide: Sanctions, occupation and the struggle for higher education in Iraq [1] y Searching for peace in Iraq. Desde Londres nos habla del movimiento de la primavera iraquí, del sectarismo político y de la crisis nacional que asola su país desde la invasión anglo-estadounidense en 2003.

Nadia Hindi [N. H.]: El movimiento 25 de Febrero [2] o la llamada Primavera iraquí, comenzó hace ya más de un año pese a un silencio mediático casi absoluto y a la represión del régimen de al-Maliki. A pesar de que la situación en Iraq, después de nueve años de ocupación liderada por EEUU, reúne multitud de motivos para que se produzca un levantamiento popular de largo alcance, las protestas no han logrado el impacto que hemos visto en otros países de la región ¿Cuáles son las razones en tu opinión?

Sawsan Ismail al-Assaf [S.A]: Antes de hablar de los motivos que han marginado al movimiento 25 de febrero, permíteme decir que, en sus comienzos, esas manifestaciones han inquietado al gobierno, que las ha considerado una seria amenaza. Por eso ha acusado a los manifestantes de ser seguidores del antiguo régimen. En respuesta a estas acusaciones los manifestantes desviaron sus actividades hacia protestas en contra de la alegación de ser seguidores del antiguo régimen y se concentraron en las condiciones y en el sufrimiento bajo el cual vive el pueblo iraquí. Como análisis final podríamos decir que estas protestas, aunque no hayan obtenido resultados tangibles, han supuesto un buen comienzo y se pueden reemprender en cualquier momento y con mayor intensidad si continúa el sufrimiento de los iraquíes y su marginación por parte del gobierno. En este sentido, debemos recordar y mencionar que algunos jóvenes líderes del movimiento prometieron continuar las protestas hasta alcanzar todos sus objetivos [3].

De vuelta a tu pregunta sobre las razones que han impedido al movimiento 25 de Febrero alcanzar sus objetivos, hay varias:

En primer lugar, la influencia de las instituciones religiosas, sobre todo las chiíes, que o bien no han apoyado el movimiento o bien, han aconsejado no formar parte de él. Han visto en el movimiento un paso hacia el debilitamiento de los partidos sectarios y conservadores que gobiernan el país.

En segundo lugar, el movimiento ha limitado sus reivindicaciones a cuestiones en cierto modo personales, como las demandas de los familiares de los presos por su puesta en libertad, el aumento de algunos salarios y la mejora de los servicios básicos en el país. Dentro del movimiento, hay dos tendencias principales, una que representa estas cuestiones “personales” y otra que representa mejoras y reformas políticas. Falta una tendencia que exija cambios políticos fundamentales, como el cambio de todo el sistema político, como ha ocurrido en Túnez y en Egipto [...]. Los manifestantes no han logrado entender que todos los problemas son el resultado de la ocupación, de las políticas de EEUU y del Gobierno de políticos corruptos y fallidos a los que EEUU ha dado poder. Por ejemplo, el país vivió una profunda crisis política que supuso un obstáculo para la formación de gobierno. Las luchas políticas deterioraron y siguen deteriorando, aún más, la seguridad, la economía, los servicios públicos y las relaciones sociales. Sin embargo, un resultado positivo de las manifestaciones del 25 de Febrero (de 2011), que tenemos que reconocer, es que el primer ministro se ha visto obligado a establecer un plazo de 100 días para que el gobierno mejore sus políticas [4]. Esa decisión pacificó el ánimo de los manifestantes, lo cual le otorgó al primer ministro tiempo para reprimir las protestas. Vale la pena mencionar que pasados esos 100 días, no ha ocurrido nada que pueda indicar alguna mejora en la situación de Iraq. Eso provocó se retomaran las protestas pero con mucha menos intensidad.

En tercer lugar, la brutal forma con la que se ha tratado el movimiento unida al completo desinterés por parte de los medios de comunicación iraquíes, regionales e internacionales significa que la aniquilación, las detenciones y la represión del movimiento han pasado prácticamente desapercibidos y no se han cuestionado. Al final, estas medidas han servido para intimidar a aquellos que han formado parte del movimiento.

Y en cuarto lugar, el gobierno, al mismo tiempo, ha llevado a cabo acciones para debilitar las protestas, como ofrecer privilegios o cargos dentro del proceso político a los líderes del movimiento a condición de que se aparten de él.

[N. H.]: Uno de los problemas más serios a los que el país se enfrenta es el reparto de poder con criterios étnicos y sectarios que las fuerzas de ocupación y los políticos iraquíes en el poder han institucionalizado a través de la Constitución. Aunque las protestas en Iraq no han sido tan masivas como las de Egipto y Túnez, las grandes marchas que hemos visto en 2011 a lo largo del país han sido como un soplo de aire fresco cargado de sentimientos patrióticos. Sin embargo, ¿han influido de algún modo las políticas sectarias en la cohesión de un movimiento popular unificado?

[S.A]: Permíteme decir antes de nada que la lucha en Iraq es claramente política. Eso significa que socialmente no existen divisiones entre sunníes y chiíes, aunque políticamente sí, ya que el legado cultural y social de los iraquíes es contrario a las divisiones sectarias. Sin embargo, después de 2003 se ha desarrollado una nueva cultura, la de algunos grupos que sienten que su participación no es equitativa. Estos sentimientos han sido alentados por las fuerzas de ocupación y por algunas fuerzas regionales. Por otro lado, los sucesivos gobiernos han aumentado las políticas de división sectaria y el sistema de cuotas (étnico-sectaria) ha afectado enormemente a la política y a la sociedad iraquí entre 2003 y 2010. A pesar de todo, hay indicadores que señalan que esa tendencia y el gran apoyo que tales políticas tuvieron durante los años anteriores están perdiendo terreno. Esto puede mostrarse en los resultados de las últimas elecciones, las de 2010. Por supuesto, haría falta más de una ronda de elecciones para restaurar el daño causado durante los últimos diez años. Pero cada vez es más obvio que aumenta el número de personas que se oponen a las políticas sectarias y las desprecian.

Las manifestaciones del 25 de febrero de 2011 fueron el testimonio de la participación de todos los sectores del pueblo iraquí. No fueron ni étnicas ni sectarias. Los eslóganes en Basora, Nasiriya y Misán han sido similares a los de Faluya, al-Anbar, Saladín y Mosul. Todos criticaban al gobierno por la falta de servicios básicos, de trabajo y por la propagación de la corrupción. Además, las manifestaciones en Erbil y Suleimaniya criticaban al gobierno regional del Kurdistán por las mismas deficiencias. Estas manifestaciones han demostrado no ser sectarias. El sectarismo ha estado integrado en el gobierno y en los políticos que han tomado parte en el proceso político. Algo parecido ocurre hoy día cuando algunos políticos (sunníes y chiíes por igual) llaman a la expansión del sistema federal por razones sectarias o personales apoyados por políticos que buscan sacar provecho de ese sistema.

[N. H.]: Las mujeres han desempeñado un importante papel en la Primavera Árabe. Los nueve años de ocupación de Iraq han tenido un efecto devastador, particularmente sobre la vida de mujeres y niños. Hay millones de huérfanos y viudas y las mujeres han perdido sus derechos y libertades a lo largo de estos últimos años. Teniendo en cuenta que en Iraq existen alrededor de 200 organizaciones de mujeres, ¿cómo ves la participación de las mujeres en las protestas?

[S.A]: Desafortunadamente, la gran mayoría de las organizaciones de mujeres han sido creadas o patrocinadas por EEUU tras la ocupación o por los partidos que participan en el proceso político. Por lo tanto, las ONG de mujeres en Iraq pueden dividirse, en función de sus programas políticos, talleres, cursos de formación, seminarios y conferencias, en tres tipos: El primero son ONG religiosas y sectarias. Su objetivo principal es atender los aspectos religiosos de las mujeres y los problemas sociales que sufren. Estas ONG generalmente están dirigidas por mujeres con creencias religiosas y sectarias, y sus programas se limitan a asistir a las mujeres como deber religioso. La mayoría de esas organizaciones se establecieron como reacción a la formación de otras no religiosas. El segundo tipo lo constituyen ONG lideradas por mujeres laicas, en su mayoría parlamentarias o ex ministras. Su objetivo principal es combatir la marginalización de las mujeres, reivindicar los derechos políticos y defender la falsa democracia bajo la cual vive el país. El tercer tipo son ONG que se proclaman independientes, contrarias a la ocupación y al gobierno. Éstas intentan cambiar la situación de las mujeres, sin embargo, también son débiles y sin capacidad efectiva de ayudar a las mujeres o de hacer algo constructivo.

En definitiva, ni las ONG establecidas fuera de Iraq, ni aquellas con sedes en el interior, ni las establecidas recientemente han logrado mejorar significativamente la situación de las mujeres en el país. Su papel está limitado a sus intereses; por eso no representan a las mujeres iraquíes ni a las viudas ni a los huérfanos.

De todos modos, debemos mencionar que aparte del papel de las mujeres en el proceso político, algunas mujeres independientes, aunque su número es muy pequeño, salieron a las calles a mostrar su descontento con las políticas del gobierno. Estas han reclamado la mejora de las condiciones económicas de las mujeres, los servicios básicos del país, la lucha contra la corrupción, el empleo y la liberación de los detenidos. Entre sus demandas, sin embargo, no está la participación política.

[N. H.]: Parece ser que lo que se espera es el resultado del estancamiento político en Iraq al igual que en el resto de la región, especialmente en Siria. Varios analistas apuntan que estamos asistiendo a una lucha sectaria regional entre el bloque chií, encabezado por Irán, y el bloque sunní encabezado, por un lado, por Turquía y, por otro lado, por Arabia Saudí mientras que EEUU e Israel se sonríen y aplauden ¿Qué piensas de todo esto?

[S.A]: Históricamente, durante la lucha entre los otomanos (sunníes) y los safawíes (chiíes), Iraq, que constituía el amortiguador entre los dos imperios, se convirtió en el campo de batalla. Esto dio la impresión de que había una lucha entre sunníes y chiíes. Alí al-Wardi, reconocido sociólogo iraquí, escribió en su libro Lamhat iytima’iyya min tarij al-’Iraq al-hadit (Atisbos sociológicos de la historia moderna de Iraq) que los orígenes de la lucha entre sunníes y chiíes en Iraq era, de hecho, una lucha política entre el Estado otomano (turcos) y el safawí (persas). Sin embargo, ninguno de los dos Estados se consideraban religiosos (al-Wardi los describe como entidades dictatoriales y opresivas muy alejadas de lo que predicaba el profeta Muhammad y sus descendientes y del Estado islámico establecido por el profeta o sus sucesores). Los otomanos y los safawíes utilizaron a los iraquíes para sus fines políticos. Cada Estado reclamaba tener el apoyo de la secta a la que pertenece. El pueblo de Iraq no se dio cuenta de que ellos eran las víctimas de esta lucha que los ha utilizado y dominado.

La ocupación produjo el estancamiento político en Iraq y los poderes regionales, si no lo cultivaron, se aprovecharon de ello. Claro que la influencia extranjera es dañina para cualquier nación, especialmente si la nación es débil e indefensa, como Iraq. De todos modos, el papel y la influencia de estas potencias extranjeras difieren. Por supuesto, desde el primer momento ha quedado claro que la acción de EEUU en 2003 buscaba, básicamente, eliminar una amenaza para Israel (para algunos este ha sido el segundo objetivo principal mientras que el petróleo ha sido el primero). De hecho, Israel es la principal potencia regional que se ha beneficiado de la invasión y la destrucción del Estado iraquí. La segunda potencia ha sido Irán y los Estados vecinos del Golfo que estaban amenazados por la potencia iraquí. Para continuar su influencia en la división de Iraq, estas fuerzas regionales han cubierto sus objetivos políticos con discursos étnicos, sectarios y religiosos. A esto habría que sumar que Irán representa un peligro mayor ya que tiene una influencia muy grande sobre políticos iraquíes y una mayor presencia sobre el terreno [5]. Los países del Golfo, especialmente Arabia Saudí, están aumentando su influencia ya que piensan que tienen el deber de contrapesar la influencia iraní. A otras fuerzas, como Israel y Kuwait, les gustaría ver un Iraq débil y desunido para que deje de representar una amenaza para ellos. Tanto Siria como Irán temen lo que EEUU vaya a tramar contra ellos. Turquía teme el creciente poder de los kurdos en Iraq y su posible efecto sobre su propia numerosa comunidad kurda. En pocas palabras, todos estos elementos están haciendo de Iraq un campo de batalla para sus propios fines. Así que, sin un gobierno y un Estado iraquíes reales y fuertes, todas esas fuerzas continuaran sus injerencias en la política iraquí y seguirán alentando las diferencias y beneficiándose de las divisiones políticas internas, que empujan a los políticos iraquíes a buscar apoyo en elementos y Estados extranjeros. A propósito, es cierto que Israel y EEUU están muy satisfechos por lo que sucede en Iraq, pero deberíamos recordar que Israel estaba aún más satisfecho en la década de 1970 con lo que estaba pasando en El Líbano, pero al final los planes de Israel y la invasión de Beirut se convirtió en un desastre para Israel, por el que siguen sufriendo.

[N. H.]: ¿Qué pasos habría que seguir en Iraq y en qué medida pueden ayudar los iraquíes en el exilio para acabar con el prolongado padecimiento de su pueblo?  

[S.A]: Es muy difícil para los iraquíes en la diáspora ayudar a poner fin a la situación que se sufre dentro del país. Los que gobiernan ahora eran exiliados hace diez años y se beneficiaron del momento histórico cuando países como EEUU, Reino Unido y otras potencias europeas y regionales decidieron cooperar con ellos en la eliminación del antiguo régimen. A pesar de que se llevó a cabo a través de una coalición de grandes potencias, a los representantes de los iraquíes exiliados se les dio la oportunidad de gobernar Iraq bajo el paraguas de EEUU y Reino Unido. Esta oportunidad no existe para los exiliados de hoy en día, ya que la situación de Iraq ya sirve a los intereses de esas potencias y la gran mayoría de los iraquíes en el extranjero representan la oposición a la política de tales potencias en Iraq o a la de los partidos a los que estas les han entregado el poder. Por lo tanto, el rol de la diáspora iraquí sigue siendo mínimo. No hay soluciones mágicas, y aún así creo que el gobierno, ya sea este o el siguiente, debe llevar a cabo varias cosas: La más importante y urgente es nombrar personas capaces y limpias de antecedentes para los puestos principales y dejar así de depender de elementos sectarios en las fuerzas armadas y en la policía: llevar ley y orden a la sociedad; poner fin a la corrupción y que los corruptos rindan cuentas ante los tribunales; y, finalmente, mejorar la situación económica de la población.

Seré un poco optimista, para finalizar, Iraq seguirá viviendo en un caos por un período, que durará años, pero al final se mantendrá un Estado unido y con la posibilidad de convertirse en un ejemplo para los demás países de Oriente Próximo. Inshallah.

Notas de IraqSolidaridad:
1.- La publicación de este libro, auspiciado por el Tribunal Brussells dio lugar a una página web, que lleva por título Beyond Educide, cuyo contenido está dedicado exclusivamente a los académicos.
2.- La CEOSI publicó el comunicado que con motivo del primer aniversario de la revolución emitió el movimiento 25 de Febrero.
3.- Véase en IraqSolidaridad la visita al Estado español de Uday Al-Zeidy, uno de sus dirigentes y sus afirmaciones al respecto.
4.- Muzna Abdalá, Iraq: 100 días de gobierno y nada ha cambiado, IraqSolidaridad, 11 de junio de 2011.
5.- Sobre la influencia de Irán en Iraq véase Pedro Rojo, El fracaso de un proyecto imperialista o cómo Estados Unidos ha salido derrotado de Iraq, IraqSolidaridad, 16 de enero de 2012.

*Nadia Hindi es hispano-iraquí y miembro de la CEOSI.
Reproducimos este artículo por gentileza de Aish

Extracto de la carta abierta de la Asociación de Ulemas Musulmanes de Iraq al pueblo iraquí con motivo de la retirada estadounidense de Iraq y sobre la etapa subsiguiente

27 febrero, 2012

Secretaría general de la Asociación de Ulemas Musulmanes de Iraq

Asociación de Ulemas Musulmanes (www.iraq-amsi.com), 31 de diciembre de 2011

Traducido del árabe por Fundación Al Fanar (www.boletin.org),

“[...] En cualquier caso, la retirada de la mayor parte de las tropas de la ocupación y el anuncio por parte del presidente estadounidense del fin de las acciones bélicas en Iraq son una victoria de la voluntad del pueblo iraquí, de su paciencia y de su resistencia durante los últimos años. Los iraquíes y su resistencia tienen derecho a considerarlo una victoria suya y una decepción y una vergüenza para el proyecto militar y político de la ocupación.

[…]

Debemos saber, y que los medios de comunicación que aspiran a conocer la verdad sepan, como sabemos nosotros, que la ocupación estadounidense no se ha retirado completamente, tal y como se ha anunciado, sino que muchas fuerzas influyentes, bajo diversas denominaciones, se han quedado y entre estas fuerzas se encuentra una división militar equipada con todo tipo de armas de combate. También se han quedado 3.000 tropas especiales, reentrenadas en EEUU, y provistas de armas especiales y de vehículos civiles blindados para llevar a cabo operaciones especiales, como asaltos, detenciones y asesinatos, y para apoyar a las tropas gubernamentales cuando sea necesario. También se han quedado 3.500 soldados para proteger el espacio aéreo iraquí, según ha anunciado el propio gobierno iraquí, además de 16.000 soldados para proteger la Embajada y los consulados de EEUU en Iraq, cifra a la que hay que añadir los miles de formadores, asesores, ayudantes, etc., y las 150 empresas de seguridad, tal y como ha reconocido el gobierno.

[…]

Hemos de ser conscientes, pues, de que Iraq sigue estando ocupado por EEUU y que sobre el terreno hay un control iraní de facto en los ámbitos de la política y la seguridad, y que el país ha perdido su soberanía, su libertad y su capacidad de decisión política, a diferencia de lo que algunos, que desconocen el significado de los términos soberanía y libertad, afirman. Hemos de ser conscientes también de que hasta el momento, y a pesar de lo que nos hicieron creer los amos del proceso político cuando dieron su visto bueno al acuerdo de sumisión con EEUU, Iraq no ha salido del Artículo 7 de Naciones Unidas.

 […]

Dignos hijos de nuestro pueblo, tal vez hayáis observado que los dueños del proceso político, cuando están de acuerdo con los intereses y con el botín, se reconcilian y se dan la mano, y se las declaraciones y las amenazas bajan de tono, pero cuando difieren sobre los intereses personales ¾no sobre los intereses de la nación y de los ciudadanos¾, se alzan las voces para amenazar y abrir expedientes.

[…]

Lo más peligroso de todo esto es que si están de acuerdo hablan de nacionalismo y de transparencia y dicen que no hay sectarismo, pero si difieren todos hablan de sectarismo y de grupos armados y atemorizan con la guerra civil, como si el pueblo iraquí fuese un juguete en sus manos.

[…]

Por eso pedimos a nuestro paciente pueblo iraquí, con todos sus grupos y componentes, que no escuchen lo que dicen todos esos políticos, ya sean sunníes o chiíes, árabes o kurdos, que no los crean ni cuenten con ellos para nada porque ya saben cómo son realmente, cómo mercadean con la religión, la patria y los altos intereses de Iraq, y cómo están al servicio de los enemigos de Iraq y de su pueblo.

[…]

Hijos del nuestro gran pueblo, la situación en Iraq sigue estando controlada por las dos partes que han tenido el control durante los años de la odiosa ocupación, a saber, EEUU e Irán.

[…]

Nuestra única salida, hijos de nuestro pueblo, es prepararnos para la próxima etapa que va a ser difícil, pero si Dios quiere, y según los indicios, será la última etapa de la era de la injusticia y el principio del fin de los injustos.

 Esta preparación tiene que llevarse a cabo de la siguiente manera:

Primero: seguir apoyando el proyecto de la liberación completa de Iraq y de la recuperación de su total soberanía al igual que el fin del proceso político y de los gobiernos, las políticas, la peligrosa constitución, las leyes y los perniciosos acuerdos que ese proceso ha generado, lo que se producirá a través de la alineación total de los hijos de la resistencia iraquí, a quienes habrá que proporcionar apoyo y protección para su yihad.

Segundo: apoyar la movilización popular pacífica y hacer un llamamiento a las benévolas fuerzas iraquíes y a todos los integrantes del pueblo iraquí para que rodeen con fuerza su corazón, que palpita con el amor a la patria, los jóvenes de Iraq que salen a manifestarse para aferrarse a la opción del rechazo absoluto al proceso político y apoyar la lucha por esta vía, ampliando su contexto, diversificando sus mecanismos y aumentando su impulso hasta cumplir los objetivos deseados, entre ellos la liberación y el cambio de régimen.

Tercero: aferrarse a la unidad de Iraq. […]

 Por último, pedimos a las fuerzas contrarias a la ocupación y a todas las fuerzas nacionales iraquíes, grupos e individuos, partidos y organizaciones, desde Zaju hasta Fao, que dialoguen, se entiendan y celebren encuentros para hacer frente a la próxima etapa porque, a pesar de la dificultad y de la gravedad de esta etapa, nos acercamos, a los aledaños de la gran victoria, de la liberación total de la ocupación y de sus agentes, y de sus aliados y de los agentes de éstos.

 Fuente: Asociación de Ulemas Musulmanes

 

 

 

EEUU y la retirada definitiva de Iraq

24 febrero, 2012

Auni al Qalamyi*

Al Quds al Arabi, 10 de enero de 2012

Traduccido del árabe por Fundación Al Fanar

Parece que, en gran medida, los gigantes estadounidenses de la comunicación han logrado vender las mentiras de la retirada definitiva de las tropas de la ocupación estadounidense a finales del pasado mes de diciembre, exhibiendo a sus tropas con una sonrisa en los labios, con los dedos al aire en señal de victoria y con todo el equipamiento militar.

Con este motivo, se han producido celebraciones en varias ciudades iraquíes. Fuerzas políticas y partidos contrarios a la ocupación, así como determinadas facciones de la resistencia, han escrito comunicados, artículos y análisis, y han realizado declaraciones en las afirman que esa retirada supone una victoria gloriosa para ellos y una derrota para Estados Unidos y su quinta columna.

Por momentos pensábamos que Iraq se había liberado realmente, que había logrado su independencia y su plena soberanía y que había un gobierno del pueblo en lugar de un gobierno de la ocupación. Sólo faltaba hacer realidad las esperanzas de los iraquíes de regresar a su país para disfrutar de la libertad, la justicia y la igualdad.

No discutimos que la retirada de las tropas de ocupación, independientemente de la magnitud de tal retirada, representa, un claro retroceso de éstas frente a las tropas de la resistencia iraquí, y no la aplicación del desdichado acuerdo de seguridad, como pretende hacer ver el gobierno estadounidense. La retirada estadounidense de Iraq ha manchado su prestigio y ha acabado con el mito de la invencibilidad de Estados Unidos. Esta verdad, un motivo para sentirnos orgullosos, no puede impedirnos ver los objetivos a largo plazo que esta retirada esconde. En resumen, esta retirada se puede considerar parte de una nueva y peligrosa estrategia estadounidense que pretende poner fin a la resistencia y consolidar una ocupación a futuro.

Estados Unidos no ha retirado la mayoría de sus tropas porque estuvieran en una situación débil frente a la resistencia, ni porque ésta haya liberado muchas ciudades iraquíes en las que ha impuesto su autoridad nacional y esté próxima a liberar el resto de las ciudades, incluida la capital iraquí, Bagdad, como ocurrió en Vietnam. Por el contrario, esta retirada ha coincidido, por un lado, con el debilitamiento de la resistencia, si se compara con su edad de oro y, por otro lado, con el chantaje entre algunas fuerzas contrarias a la ocupación que están dispuestas a participar plenamente en el proceso político. En otras palabras, esta retirada se enmarca en una estrategia sucia y tramposa basada en el famoso dicho militar: «Se puede conseguir la victoria evitando la derrota». Por lo tanto, la retirada de tropas estadounidenses no se puede considerar una estrategia de fuga o una derrota digna.

Y si no, basta con echar un vistazo a los grandes beneficios que obtendrá Barack Obama de esta retirada que, en caso de consumarse, logrará salvar el proyecto de la ocupación al minimizar sus pérdidas humanas y reducir los gastos militares (razón principal del colapso económico vivido en Estados Unidos) y, además, servirá para animar a sus aliados a que den un mayor apoyo político y económico al gobierno de Nuri al Maliki. Todo esto conducirá a que determinados sectores nacionales débiles se decidan a entrar en el proceso político bajo el pretexto de que la resistencia armada ha finalizado con la salida de las tropas de ocupación. Por último, se encomendará a las fuerzas del gobierno (ejército, policía y milicias armadas) la misión de hacer frente a la resistencia iraquí en sustitución de las tropas estadounidenses. En resumen, Obama ha cambiado la imprudente estrategia de su predecesor George Bush, quien apostaba por la fuerza militar para acabar con la resistencia, y la ha sustituido por una estrategia de menor coste militar pero de larga duración para evitar enfrentamientos militares, es decir, lograr lo que Bush no pudo conseguir por la fuerza a lo largo de sus dos mandatos.

Las facciones de la resistencia deben entender y reconocer esta amarga verdad y desenmascarar el plan de las fuerzas de ocupación y su nueva estrategia destinada a consolidar la ocupación.

Por otro lado, se debe tener en cuenta que la batalla contra las fuerzas de ocupación será larga y que el ocupante no se retirará de Iraq por la mera existencia de un artículo en tal o en cual acuerdo. Estados Unidos sabe distinguir, en base a la importancia y a la protección de sus intereses vitales, entre gestionar Iraq de manera directa ¾con presencia militar sobre el terreno¾ y gestionar Iraq a distancia ¾temiendo que ocurra un cambio nacionalista en Iraq, lo que queda confirmado por el mantenimiento de casi 30.000 soldados estadounidenses en Iraq (a los que cataloga con términos tales como entrenadores militares, expertos, consejeros, supervisores, etc.), el mantenimiento de varias bases militares, empresas de seguridad y redes de inteligencia que se actúan bajo la dirección de la embajada estadounidense en Iraq, la mayor del mundo, que cuenta con miles de empleados, una fuerte protección militar (con todo tipo de armas sofisticadas), que le permitiría entrar en un posible enfrentamiento con la resistencia iraquí durante un período relativamente largo. A todo esto, Iraq sigue bajo el artículo 7, no el capítulo 7, porque entre los dos hay una gran diferencia. Este artículo permite a Estados Unidos convertir a Iraq en un campo abierto al que puede volver en cualquier momento. Esto explica por qué Estados Unidos no quiso salir de Iraq una vez concluida su misión de derrocar el régimen de Saddam tras la invasión estadounidense a Iraq.

Ignorar esta presencia estadounidense o menospreciarla, insistir en interpretar la retirada de como una derrota clara, resultado de la incapacidad de las fuerzas de ocupación de hacer frente a la resistencia y de soportar más pérdidas humanas y materiales sería un grave error. Esto no es óbice para no reconocer las grandes victorias logradas por la resistencia iraquí ni el gran papel de la resistencia en el cambio de su estrategia, como ya hemos mencionado. Pero, si las interpretaciones de la resistencia iraquí son correctas, ¿cómo pueden justificarnos, a nosotros iraquíes, su incapacidad para llenar el vacío en las ciudades de las que se han retirado las tropas estadounidenses y establecer su autoridad nacional en ellas, para que sirvan de base en la lucha contra la ocupación y en pro de la liberación de todas las ciudades iraquíes? ¿Acaso no son las fuerzas del gobierno, a pesar de su debilidad, las que imponen de una manera u otra su control sobre las ciudades iraquíes? Nuri al Maliki retó públicamente a la resistencia a tomar una sola calle que estuviera en manos de sus fuerzas. En otras palabras, si las fuerzas de ocupación hubieran sabido que la resistencia es la que llenaría el vacío en lugar de las fuerzas del gobierno no se habría retirado de ninguna ciudad iraquí.

No es de sabios ni juega a favor de los intereses de la resistencia ni del proyecto de la liberación de Iraq, establecer planes y políticas y ejecutar operaciones basadas en la idea de que el equilibrio del poder militar se inclina a su favor. La batalla de la liberación de Iraq sigue siendo difícil y extenuante y requiere más tiempo y sacrificios. Por eso hay que proceder de inmediato a la elaboración de una estrategia para ganar la próxima batalla, ya sea contra las tropas de la ocupación que aún permanecen en el país, contra las fuerzas del gobierno o contra todas al mismo tiempo.

Conocer al enemigo te permite tomar la ofensiva, conocerte a ti mismo te permite mantenerte en la defensiva; el ataque es el secreto de la defensa y la defensa es la planificación de un ataque, así lo dicen los expertos en guerrillas desde la antigüedad hasta nuestros días, y esto es lo que aplicaron las resistencias que liberaron a sus países de los ocupantes e invasores.

Esta precisa conclusión sirve perfectamente como piedra angular de lo que debe hacer la resistencia iraquí, que no se conoce como debería ni a sí misma ni al enemigo¾ lo que no le resta valor a su grandeza ni a sus grandes victorias¾ porque si así fuera así, no habría considerado esta retirada una derrota clara, ninguna de sus facciones habría declarado que puede liberar Iraq en solitario, ni habría pasado por alto la demanda del pueblo iraquí que quiere la unidad de las facciones de la resistencia iraquí) ni se habría inventado excusas y obstáculos para impedir la consecución de este noble objetivo, sin el cual el proyecto de la liberación de Iraq es solo un sueño o una esperanza.

La resistencia todavía tiene la oportunidad de conocerse a sí misma y al enemigo para reparar en días, y no en semanas o meses, el daño causado por la división de sus facciones, porque la resistencia iraquí se enfrenta ahora a un nuevo reto, además de al ocupante, que es el gobierno de la ocupación.

No descartamos que algunos miembros de la resistencia, de los partidos o de las fuerzas contrarias a la ocupación se incorporen al proceso político utilizando el mismo pretexto que ahora venden: que la fase de la lucha armada ha logrado sus objetivos y que ya es hora de pasar a la acción política, lo que permitiría al gobierno de ocupación imponer su control sobre las ciudades y prepararse para hacer frente a la resistencia iraquí. No podemos tener en cuenta los conflictos internos de este gobierno o del proceso político porque unirán sus filas en cuanto se sientan amenazados.

La ocupación no ha terminado sino que ha adoptado otras formas más peligrosas que la acción militar. La batalla por la liberación requiere aún mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio. Todos confiamos y tenemos la esperanza de que este punto de vista prevalecerá porque muchas facciones de peso han analizado bien la situación, como queda claro por la carta de la Asociación de Ulemas Musulmanes dirigida al pueblo iraquí en la que se explica perfectamente la realidad de esta retirada parcial de tropas estadounidenses y sus objetivos, carta en la que también se señala que la batalla contra los ocupantes debe continuar hasta la liberación total de Iraq. Igualmente en ella se insta a mantener diálogos y debates en profundidad entre todas las fuerzas contrarias a la ocupación y las fuerzas nacionales iraquíes (grupos, individuos, partidos políticos y organizaciones) para hacer frente a la próxima etapa.

¿Llegará el día en el que veamos unidos todos los esfuerzos militares y políticos de todas las fuerzas nacionalistas, empezando por las facciones de la resistencia iraquí, y logremos, cuanto antes y con el mínimo sacrificio, liberar a Iraq y salvar a nuestro pueblo de la miseria?

Auni al Qalamyi es el Secretario general de la Alianza Patriótica Iraquí desde enero de 2012, tras la muerte de su líder histórico Abdelyabbar al Kubaisi en diciembre de 2011.


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