Faluya: donde la guerra continúa

John Glaser*
Uruknet (www.uruknet.info), 9 de enero de 2012

Traducido para IraqSolidaridad por Paloma Valverde

“[…] Se ha podido llegar a la conclusión de que los padecimientos que hoy sufre la población de Faluya están causados por las armas utilizadas por Estados Unidos en el asedio a la ciudad de Faluya en 2004”

Algo que no se menciona en las declaraciones oficiales [1] sobre el supuesto fin de la guerra estadounidense en Iraq es el sufrimiento que se sigue padeciendo en Faluya como resultado de los crímenes cometidos por Estados Unidos en 2004.

Recientemente, Al-Jazeera publicó dos informes sobre este asunto. Uno de Kelley B. Vlahos,  columnista de Antiwar, que publicó un brillante artículo [2] en el que catalogaba el trabajo científico gracias al cual se ha podido llegar a la conclusión de que los padecimientos que hoy sufre la población de Faluya están causados por las armas utilizadas por Estados Unidos en el asedio a la ciudad de Faluya en 2004.

El otro artículo, [de Darh Jamail para] Al Jazeera [3] informa sobre otro tipo de daño sufrido a consecuencia de la guerra y que sigue siendo visible. En primer lugar, “En 2004, médicos del Hospital General de Faluya declararon a Al Jazeera que 736 iraquíes habían sido asesinados […] el 60% de esas víctimas eran mujeres, niños y ancianos”. Cuando el asedio terminó,  más de 1.000 iraquíes habían muerto en el Hospital general de Faluya.  Las víctimas que nunca llegaron al hospital seguramente superarían con mucho esa cifra.  Se produjeron casi 300.000 desplazamientos y “el 70 por ciento de los edificios y de los hogares de Faluya resultaron dañados o destruidos, junto con al menos cien mezquitas, seis mil tiendas y nueve edificios gubernamentales”.

La reconstrucción ha fracasado estrepitosamente y la mayor parte de la ciudad continúa siendo un amasijo de escombros. “Aquí todo es malo”, declaró un vecino a Al Jazeera. “No hay agua, no hay electricidad, no hay un buen sistema sanitario. Tenemos entre un 75 y un 80 por ciento de desempleo. Las viudas no tienen derechos, ni compensaciones [de guerra]”.

Ni un solo político estadounidense o medio de prensa que yo conozca ha expresado ni un átomo de preocupación sobre este asunto, que queda al margen del discurso y, más importante aun es que nadie se ha atrevido a culpar a quienes fueron los responsables de ello. Como escribí la semana pasada [4], el verdadero legado de la guerra de Iraq no son las mentiras que nos llevaron a ella, ni siquiera las víctimas civiles, sino la impunidad por los crímenes cometidos contra la humanidad.

No obstante, no todo el mundo considera que ese capítulo está cerrado y olvidado. La resistencia aún está presente en Iraq y, como uno de sus combatientes afirmó a Al Jazeera, “[…] Hemos aprendido a no creer en las palabras de los estadounidenses ni en sus promesas […] Dicen que se van pero dejan alrededor de 10.000 personas en su embajada. Esto quiere decir que no se han ido.” Y otro añadió: “[…] Nadie debe pensar que la resistencia ha terminado o que está derrotada […] Dicen que se marchan […] lo dudamos […] pero si los estadounidenses no se marchan nosotros seguiremos combatiendo contra ellos […]”.

De derecha a izquierda: Yousef Hamed, de 4 años; Anas Hamed, su hermano, e Inas, su hermana, que padecen malformaciones congénitas. Imagen tomada el 12 de noviembre de 2009 en Faluya. Foto de Muhannad Fala'ah/Getty Images Europe)

De derecha a izquierda: Yousef Hamed, de 4 años; Anas Hamed, su hermano, e Inas, su hermana, que padecen malformaciones congénitas. Imagen tomada el 12 de noviembre de 2009 en Faluya. Foto de Muhannad Fala'ah/Getty Images Europe)

Como queda patente para cualquiera que preste atención a la situación y para los médicos y científicos que la han estudiado, la causa de la incidencia de casos de malformaciones congénitas y de cáncer en Faluya [5] es el uso de armas químicas, como el uranio empobrecido o el fósforo blanco.

Entre los problemas de salud a los que se enfrentan los recién nacidos y los niños de Faluya se encuentran las cardiopatías congénitas, deformaciones en los huesos, como la displasia tanatofórica y deformaciones físicas como “paladar hendido, cabezas alargadas, un niño nacido con un solo ojo en el centro de la cara, miembros desproporcionadamente grandes o cortos y malformaciones de oído, nariz y columna vertebral.”

¿Hasta qué punto son habituales esas malformaciones? “En julio de 2010, un equipo británico de científicos publicó un estudio que demostraba que desde los ataques de 2004 se había producido un aumento de 12 veces más del cáncer infantil en Faluya”[6].

El 21 de diciembre  pasado, la doctora Alani, que trabaja en el Hospital [General de Faluya] desde 1997, declaró a Al Jazeera que personalmente había computado 677 casos de malformaciones congénitas desde octubre de 2099. Justo ocho días después, cuando Al Jazeera visitó la ciudad, el 29 de diciembre, el número había aumentado hasta los 699.

Según se indica en el artículo de Al Jazeera [7], “[…] La Dra. Alani visitó Japón recientemente, donde se reunió con médicos japoneses que estudian las tasas de malformaciones congénitas, que creen que están relacionadas con la radiación de los bombardeos nucleares estadounidenses de Hiroshima y Nagasaki. Le dijeron que la tasa de incidencia de defectos al nacer es allí entre un 1 y un 2 por ciento. El registro de casos de malformaciones congénitas de la doctora Alani supone una tasa del 14,7 por ciento de todos los bebés nacidos en Faluya, más de 14 veces la tasa de las zonas afectadas de Japón”.

Notas del autor y de IraqSolidaridad
1.- John Glaser,“Panetta Says Iraq Debacle ‘Worth the Price’.” [“Panetta afirma que la debacle de Iraq ‘mereció la pena’.”], Antiwar.com, 15 de diciembre de 2011.
2.- Kelley B. Vlahos, “Children of War”,  The American Conservative, edición impresa, abril de 2011.
3.- Darh Jamail, “Siete años después de los asedios de Faluya”, IraqSolidaridad, 9 de enero de 2012.
4.- John Glaser, “The Real Legacy of the War in Iraq: Impunity”  Antiwar, 5 de enero de 2012.
5.- Dahr Jamail, Los bebés de Faluya, sometidos a un nuevo tipo de asedio https://iraqsolidaridad.wordpress.com/category/uranio-empobrecido-depleted-uranium/, IraqSolidaridad, 12 de enero de 2012.
6.- Véase el estudio más reciente publicado, “Identificado el uranio enriquecido de los nuevos sistemas armamentísticos desplegados por Estados Unidos como la causa de las malformaciones congénitas y el cáncer en Faluya”, nota de prensa del equipo científico, IraqSolidaridad, 18 de octubre de 2011.
7.- Véase nota 5 de este artículo.

*John Glaser es subdirector de Antiwar.com

Fuente: http://www.uruknet.info/?p=84677

2 comentarios to “Faluya: donde la guerra continúa”

  1. Alicia Villoldo-Botana Says:

    ¿Cuándo se constituirá un Tribunal Internacional para juzgar y condenar a los responsables de esta masacre: Blair, Bush y Aznar?.

  2. PABLO JOSE Says:

    muy importante estos artículos para que desde Colombia américa latina tengamos información alternativa sobre la acción del imperio y el intento de destrucción de un pueblo, porque sabemos que de los escombros el pueblo heredero del legado de civilizaciones antiguas emergerá por su emancipación

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