Crímenes contra la humanidad cometidos en Iraq y no denunciados (IV): El papel de la Oficina del Alto Comisionado por los Derechos Humanos

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Extracto de la Carta abierta a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de Naciones Unidas

Documento completo en PDF

Dirk Adriaensens*
Tribunal BRussells, 8 de febrero de 2012
IraqSolidaridad, 5 de marzo de 2012

Traducido y editado por Paloma Valverde para IraqSolidaridad y Tribunal BRussells

El trabajo de la Oficina de la Alta Comisionada por los Derechos Humanos: poco y tarde

Usted ha publicado varias declaraciones sobre el Armagedón iraquí, pero me temo que es demasiado poco y demasiado tarde para los cientos de miles de seres humanos que han perdido su vida innecesariamente en una guerra y una ocupación ilegales; demasiado tarde para los millones de refugiados, demasiado tarde para detener el fundamentalismo religioso y el sectarismo, la limpieza étnica y la destrucción del tejido social iraquí.

Los organismos internacionales de Derechos Humanos no han cumplido con sus obligaciones de condenar e informar debidamente al público sobre las atrocidades que han cometido en Iraq los poderes ocupantes y el gobierno que Estados Unidos impuso en Iraq.

[…]

Seguramente usted debe saber que las violaciones de los Derechos Humanos cometidas en Iraq bajo la ocupación han tomado múltiples formas: privación de recursos y servicios, detenciones masivas, asesinatos, deportación de millones de personas, torturas de todo tipo, escuadrones de la muerte, ahorcamientos y otro tipo de penas de muerte; confiscación de propiedades muebles e inmuebles, destrucción de las ciudades, limpieza étnica, voladura de viviendas y mercados; asesinatos en los controles militares y en las calles, comercio de niños y mujeres, condiciones inhumanas tanto en las cárceles conocidas como en las secretas; el secuestro de niños, mujeres y hombres; el asesinato mediante bombardeos aéreos, los raptos , los robos y el chantaje económico a los prisioneros durante las investigaciones; el tráfico de órganos en los hospitales; el asesinato de académicos, profesionales de los medios de comunicación, médicos y funcionarios; las amenazas y las detenciones por largos períodos de tiempo sin acusación;  […] los juicios ilegales y sin el debido proceso, etc.

[…]

Corte Penal Internacional: la negación de un crimen

En febrero de 2003, usted fue elegida miembro del primer grupo de jueces de la Corte Penal Internacional y fue asignada a la División de Recursos. Por este motivo, considero que usted conoce de qué forma tan vergonzosa la Corte Penal Internacional ha abandonado y traicionado al pueblo iraquí.

“[…] La oficina del Fiscal ha recibido alrededor de 240 comunicaciones respecto a la situación de Iraq […] La información de la que disponemos no aporta indicios razonables de que las fuerzas de la coalición hayan ‘intentado destruir en todo o en parte a grupos por sus peculiaridades nacionales, étnicas, raciales o religiosas’, como se requiere en la definición de genocidio (Artículo 6 de la convención de Genocidio). De manera similar, la información de la que disponemos no aporta indicios razonables de que existan elementos para hablar de crímenes contra la humanidad, por ejemplo, amplios o sistemáticos ataques dirigidos contra la población civil […] la información de la que disponemos no indica ataques intencionados sobre la población civil […] Tras analizar toda la información disponible, se llegó a la conclusión de que se habían cometido delitos que competían a la jurisdicción de la Corte, especialmente asesinatos premeditados y trato inhumano […] La información disponible en aquel momento apoya la tesis razonable de la existencia de entre cuatro y 12 personas asesinadas de manera premeditada y un número limitado que han sufrido tratamiento inhumano, lo que haría un total de menos de 20 personas. Incluso donde existen razones para pensar que se ha cometido un crimen, no hay suficientes pruebas para iniciar una investigación en el Tribunal Penal Internacional.”

Esta fue la sorprendente declaración de Moreno Ocampo el 9 de febrero de 2006. Y en ese momento usted estaba trabajando allí. Moreno Ocampo esperó años para responder a las 240 personas y organizaciones que presentaron sus reclamaciones y su respuesta se produjo después de que Faluya y otras ciudades iraquíes hubieran quedado hechas trizas por las bombas. Creo que estará de acuerdo conmigo en que la Corte Penal Internacional únicamente se ha preocupado por juzgar a los africanos, además de a los serbios. Nótese la gran diferencia con Libia: el 24 de marzo de 2011, la Corte Penal Internacional afirmó que en mayo presentaría una acusación por posibles crímenes de guerra contra el libio Muammar Gaddafi y que podría abrir un segundo expediente para incluir casos más recientes sobre los ataques a civiles. Su declaración se produjo días después de que hubiera rumores sin fundamento y dudosos informes, mientras que, por otro lado, en Iraq había suficientes fuentes fidedignas para abrir multitud de expedientes contra los poderes ocupantes por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. ¿Dónde tiene que dirigirse el pueblo iraquí para obtener justicia? Quizás usted conozca la respuesta.

[…]

*Dirk Adriaensens es miembro del comité ejecutivo del Tribunal BRussells.

Texto completo disponible en español y en inglés.


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