Archive for the ‘Educación// Education’ Category

Eli al-Adeeb, ministro de Educación Superior ¿Y campeón del sectarismo y la corrupción?

30 enero, 2013

Fuentes iraquíes y Dirk Adiaensens*
Tribunal BRussells, 12 de noviembre de 2012

Traducido del inglés para IraqSolidaridad y Tribunal BRussells por Paloma Valverde

Ali al-Adeeb, ministro de educación superior (a la izquierda) y Haidar al-Mulla,
representante de la Liga Iraquí (a la derecha)

Si Maliki considera las políticas de Ali al-Adeeb muy sectarias, entonces al-Adeeb debe ser el campeón del extremismo sectario. Además, el ministro de Educación Superior parece, además, ser una persona corrupta y despreciable que se muestra orgulloso de tener un título falso, como ya escribí el artículo Más destrucción de la Educación Superior de Iraq: Fuegos destructores, títulos falsificados y pistolas con silenciador, en diciembre de 2011.

Fuentes bien informadas del Partido al-Dawa revelaron que había enfrentamientos dentro de la dirección del Partido entre Nuri al-Maliki y Ali al-Adeeb, ministro de Educación Superior, en relación al comportamiento del ministro de educación, especialmente sobre los grupos y bandas en las universidades e instituciones, dirigidos por quienes apoyan al partido de As-Sáder.

La fuente, que prefiere guardar el anonimato, afirmó que el primer ministro le dijo a al-Adeeb que no debía convertir el Ministerio de Educación Superior en una institución de seguridad gobernada por personas insensatas y agresivas. Además, la fuente añadió que al-Maliki le dijo a al-Adeeb que la eliminación y destitución de los responsables suníes del Ministerio es una política muy humillante que distorsiona la imagen del Partido al-Dawa de ‘respetar la diversidad sectaria’.

Más tarde, Nuri al-Maliki se mostró favorable a aplicar la tan esperada ley de responsabilidad y justicia, y de abonar las pensiones a algunos académicos. Muchas personas suníes se alegraron con la idea, pero al-Adeeb y algunos dirigentes de la Alianza Nacional y de al-Dawa no se mostraron de acuerdo con Maliki.

El ministro de Educación Superior publicó una declaración para despedir a muchos académicos de los gobiernos provinciales de Saladín y Mosul, una decisión que se enfrentó a protestas de la clase política y del público en ambos gobiernos provinciales.

Si Maliki considera las políticas de Ali al-Adeeb muy sectarias, entonces al-Adeeb debe ser el campeón del extremismo sectario. Además, el ministro de Educación Superior parece, además, ser una persona corrupta y despreciable que se muestra orgulloso de tener un título falso, como ya escribí el artículo Más destrucción de la Educación Superior de Iraq: Fuegos destructores, títulos falsificados y pistolas con silenciador, en diciembre de 2011 [1]. Sus secuaces también son sospechosos de haber asesinado a Dawood Salman Rahim, Director general de administración del Ministerio iraquí de Educación Superior e Investigación, y a su hijo, Hasaneín. Él es el ejemplo por excelencia de la elite gobernante en el nuevo Iraq”.

Al-Adeeb se niega a ser interrogado

La agencia Almasala publica documentos de la petición de interrogatorio de Ali al-Adeeb, ministro de Educación Superior que ya había eludido el primer interrogatorio ordenado por el tribunal. La petición de interrogar a al-Adeeb la presentó Haidar al-Mulla, representante de la Liga Iraquí. Al-Mulla y sus 69 diputados firmaron la petición. Al dosier se sumaron 103 documentos y declaraciones del propio al-Adeeb publicadas por el Ministerio de Educación Superior, además de declaraciones formales provenientes del Ministerio.

La primera parte de esos documentos incluían las preguntas dirigidas a al-Adeeb, las cuales no respondió y la solicitud de al-Mulla de obtener una relación detallada de todos los edificios universitarios que se habían construido entre el 1 de enero de 2010 y el 15 de diciembre de 2011, con la especificación de si el dinero pagado por esos edificios provenía del presupuesto del Ministerio o de donaciones internacionales. Al-Mulla además exigió los datos de los presupuestos de cada universidad y una relación completa de los laboratorios y si éstos estaban equipados debidamente o no. También exigió una lista de los contenidos de las bibliotecas de esas universidades y solicitó a al-Adeeb que especificara si esos equipamientos habían sido pagados con el presupuesto ministerial o provenían de donaciones internacionales o de otro tipo.

También se hicieron preguntas sobre los estudiantes cuyos certificados se homologaron después de 2003 con los títulos universitarios, los países de los que provenían dichos estudiantes y su especialidad. Además de la lista de todos los edificios universitarios nuevos, al-Mullá exigió la relación del personal asignado a la oficina del ministro y de los responsables, los traslados, las tomas de posesión y las incorporaciones de esos responsables y asesores de la oficina del ministro desde el 1 de enero de 2010 hasta el 15 de diciembre de 2011.

Igualmente, al-Mulla pidió además una relación de todo el personal nombrado en las embajadas iraquíes después de 2003 junto con su currículo, todos los datos de los directivos cuyos servicios hubieran terminado, los nombres de los estudiantes que recibieron becas para estudiar en el extranjero a partir de 2003, los países a los que fueron dichos estudiantes, sus especialidades, la relación de estudiantes que finalizaron los estudios en el extranjero y las universidades a las que estuvieron asignados y la relación de nuevos estudiantes que han obtenido becas.

En la solicitud de preguntas también estaba incluida la relación de todos los estudiantes que fueron aceptados para terminar sus estudios superiores en el curso 2010-2011, los nombres de los responsables que figuraban en los procedimientos judiciales, los rectores de las universidades, vicerrectores y decanos cuyos servicios habían finalizado, lo que volvieron a reincorporarse y los nuevos responsables nombrados en las universidades.

El 17 de abril de 2012, el ministro respondió en su declaración que la solicitud de preguntas era ilegal porque “[…] en ese interrogatorio parecía que lo que prevalecía eran los intereses partidistas, lo que supone una traición al pueblo iraquí”.

La petición afirmaba que el ministro de Educación Superior había violado la ley al homologar titulaciones, es decir, el ministro aprueba la sugerencia de homologar los títulos universitarios con los títulos religiosos (Hawza de Irán). Los estudiantes obtienen tales títulos religiosos en las universidades sin realizar los estudios de bachiller superior. La petición además explicaba en detalle cómo el ministerio violó las instrucciones y las leyes relativas a la creación de las universidades de al-Rifaa y Samarra cambiado el nombre de Universidad Islámica a Universidad Árabe. Al-Adeeb igualmente violó la ley al nombrar a Taqqi al-Mosawi y a Abu al-Timman rectores de la universidad en los gobiernos provinciales de Wasit y Muzana; aprobó una beca para Alaa Al-Mosawi, estudiante, en contra de la normativa y retrasó una multa contra uno de los responsables que falsificó un diploma (Kamil Yas Kudair), cuyos servicios finalizaron después de qué el presentara la petición al ministro.

En otro de los documentos se aseguraba que al-Adeeb nombró a muchos responsables, en contra de la normativa, tras recibir una carta de recomendación de sus amigos de política y partido, reincorporándolos una vez que habían terminado sus servicios. Al-Adeeb se muestra reacio y selectivo en la aplicación de las leyes y normas para las familias de los mártires, que deben tener prioridad en los trabajos.

Además, al-Adeeb nombró a la mujer de Hameed al-Kafari, ex portavoz del gobierno de Iraq, agregado en Londres, cuando ella solo ostenta un título de bachillerato. La nombró después de recibir una carta de su hermano, el director general de la empresa general de la construcción del Ministerio de Comercio. En la carta de fecha 3 de febrero de 2011 se mencionaba que verdaderamente esta mujer necesitaba un trabajo debido a su mala situación económica.

El 8 de julio de 2010, el tribunal federal decidió que la solicitud de Haidar al-Mula de interpelar al ministro de Educación Superior e Investigación Científica en el parlamento es ilegal, y afirma que la solicitud de interpelación carece de los requisitos legales.

Notas de IraqSolidaridad
1.- Véase sobre este mismo tema el documento presentado y aceptado por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el pasado febrero de 2012 “La destrucción del sistema educativo”. Véase también La destrucción de la Educación Superior en Iraq, octubre de 2009.

*Dirk Adriaensens es miembro del comité ejecutivo del Tribunal BRussells.

Texto original

Sectarización de la educación

28 mayo, 2012

Traducido de para IraqSolidaridad y Tribunal Bruselas por Nadia Hindi

Decreto ministerial respecto a la modificación curicular en determinadas asignaturas de las Facultades de Historia

El Ministro de Educación Superior y de Investigación Científica de Iraq promulgó un decreto con el fin de cambiar el currículo de estudios islámicos en las Facultades de Historia de las universidades públicas de Iraq.

El cambio contiene mucha carga política ya que reaviva un conflicto político que se remonta catorce siglos atrás. Lo último que Iraq necesita en este momento. Los académicos debaten sobre todo tipo de cuestiones, no hay nada malo en ello, de hecho, es un sano ejercicio, pero imponer una cierta lectura de antiguos textos históricos bastante sensibles es otro tema que no sirve más que para echar más leña al fuego y contribuye a crear una división más profunda entre los iraquíes.

La pregunta es ¿a qué interés obedece este cambio y por qué el gobierno iraquí lo quiere implementar en este momento? Un momento en el que las universidades iraquíes carecen de recursos, los libros y el material de estudio está agotado, no hay equipamientos en los laboratorios, asesinan, amenazan, detienen y acallan a los profesores que, por lo tanto, huyen del país, y encima de todo el gobierno crea otro gran problema.

A continuación se reproduce el texto del decreto en su totalidad

En nombre de Dios el Misericordioso el Benevolente
República de Iraq No. TM3/ 2977
Ministerio de Educación Superior e Investigación Científica
Fecha: 23 de abril de 2012
Oficina de Estudios, Planificación y Seguimiento Departamento de Estudios y Planificación
A todas las Universidades/Oficinas Rectorales (Excepto la Universidad Tecnológica de Nehrein)
Tema: inclusión de materia en el currículo Saludos cordiales.

«Su excelencia el Ministro ha acordado incluir la materia de Ahlul-Beit [1] (la paz sea con ellos) al currículo de los Departamentos de Historia de sus Universidades, de acuerdo con los Consejos de Facultad pertinentes, partiendo de las siguientes bases:

1- Ampliar la materia sobre el Califato del Imam Ali (la paz sea con él) dentro de las materias curriculares de la Edad del Mensaje y la Edad de los Califas Rashidun, (es decir, los primeros años del Islam) en la primera etapa de estudios universitarios. Al igual que la inclusión y ampliación del Califato de Hasan, primogénito del Imam Ali (la paz sea con él).

2- Ampliar los estudios sobre Ahlul-Beit (la paz sea con ellos) en relación con el aspecto intelectual a través del currículo de Civilización Islámica correspondiente a la tercera etapa universitaria.

3- Ampliación del estudio sobre los posicionamientos políticos de Ahlul-Beit (la paz sea con ellos) dentro de las materias de los Califatos Omeyas y Abasíes (es decir, el segundo y tercer califato islámico, siglos VII-XIV) en la segunda y tercera etapa universitaria.

4- Incluir como materia opcional las biografías de Ahlul-Beit (la paz sea con ellos) y su influencia intelectual en el plan de estudios de la cuarta etapa universitaria. 5- Impartir el tema de los Doce Imanes (la paz sea con ellos) en lugar del concepto de Ahlul-Beit (la paz sea con ellos) como parte de las materias de Historia del Islam en las cuatro etapas de estudios universitarios.»

Sírvase para su información y para la disposición de las medidas pertinentes

Firmado
Profesor asistente Dr. Jamis Sab al-
Din Director General de Estudios, Planificación y Seguimiento en representación del Director General
Profesor asistente Nasso Salih Said 4 de abril de 2012

Notas:
1. Ahlul-Beit hace referencia literalmente a la familia extensa del profeta Muhammad. Sin embargo, entre los sabios del islam existen diferencias sobre quién forma parte y quién no de la familia del profeta en esta expresión. Según algunos sabios, están incluidos todas las mujeres del profeta, su hija Fátima, su yerno y primo el Imam Ali y sus hijos. Otros, los shiíes, aseguran que únicamente deberían incluirse Fatima, el Imam Ali y los 12 Imames. Esta diferencia no debería ser problemática pero, de acuerdo con las enseñanzas shiíes, al Imam Ali, a sus hijos y a sus nietos se les ha privado de su derecho al Califato durante catorce siglos, y que por lo tanto este derecho ha de ser restituido.

Texto original en árabe

Más de 6 millones de iraquíes no saben leer ni escribir

24 julio, 2011

En Iraq hay más de seis millones de personas analfabetas, en su mayoría mujeres, según la comisión parlamentaria de educación. «Iraq cuenta con todo un ejército de analfabetos de más de seis millones de personas, y la mayoría son mujeres», ha declarado Moona al-Maamouri, miembro de la comisión. Y ha señalado varias causas para el abultado número de analfabetos de Iraq. Una de las principales razones a las que ha aludido es la falta de seguridad. Pero afirmó que el analfabetismo en Iraq se debía también al empeoramiento de las condiciones económicas y a los estereotipos sociales. Maamouri no señaló cómo ha obtenido la comisión unas cifras que suponen que uno de cada seis niños de seis años carece de competencias de lecto-escritura. Según los informes de la UNESCO, hace cuatro décadas Iraq era uno de los países más alfabetizados de todo Oriente Próximo. Pero Maamouri indicó que las condiciones se han deteriorado desde entonces por las guerras en que el país estuvo sumido en la década de 1980 y por las sanciones económicas de castigo en la de 1990. «Hay un analfabetismo galopante entre las mujeres y entre los habitantes de las zonas rurales», señaló. La tasa de analfabetismo en Iraq se dispara hasta ser de las más elevadas de la región.

Comité de Coordinación de ONG para Iraq (NCCI, NGO Coordination Committee for Iraq)

Uno de cada cinco iraquíes de edad comprendida entre 10 y 49 años no sabe leer ni escribir una frase sencilla relacionada con su vida cotidiana. (1) Aunque en la década de 1980 Iraq presumía de tener una tasa de analfabetismo muy baja en Oriente Próximo, la cifra se ha disparado al menos un 20 por ciento en 2010. Además, el analfabetismo femenino en Iraq, con una tasa del 24 por ciento, asciende a más del doble del masculino (11 por ciento). Como señalaba el coordinador iraquí de la ONG internacional Mercy Corps, «hay algunos lugares, sobre todo en zonas rurales, donde la tasa de analfabetismo es de hecho muy superior. En algunas comunidades la tasa de analfabetismo puede llegar a alcanzar el 40 o 50 por ciento».

Hace tan solo unas décadas la educación en Iraq estaba considerada un modelo acreditado en el mundo árabe. Poco después de ser sede en 1976 de la «Conferencia de Bagdad para Erradicar el Analfabetismo», en la que dirigentes árabes y expertos internacionales analizaron las potencialidades de las reformas educativas progresistas en la región, el gobierno iraquí del partido baazista aprobó la Ley de Educación Obligatoria. Los niños de edades comprendidas entre 6 y 15 años tenían obligación de asistir a la escuela pública; quienes quebrantaran la ley debían pasar una temporada en la cárcel. La ley contribuyó a elevar la tasa de alfabetización en muchas provincias y fortaleció el papel del Estado iraquí como principal proveedor y supervisor de un sistema de educación público libre. En consecuencia, la UNESCO estimaba que las escuelas primarias tenían una tasa de asistencia y matriculación muy próxima al cien por cien. [En 1982 Iraq fue galardonada con el premio de la UNESCO por erradicar el analfabetismo.]

La década de 1990 supuso el comienzo de un periodo de guerra y privaciones por todo el país. En 1990 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 661, con la que impuso a Iraq algunas de las sanciones económicas internacionales más duras de finales del siglo XX. Durante trece años, la comunidad internacional, bajo la significativa presión de Estados Unidos y otras naciones poderosas, impidió la entrada en Iraq de infinidad de artículos básicos. Entre los artículos prohibidos había mucho material educativo, desde lapiceros hasta libros y ordenadores.

Además, como consecuencia de las sanciones, casi todos los estudiantes y profesores iraquíes eran incapaces de estudiar o impartir clases en el extranjero, quedaron excluidos de los congresos internacionales y se rechazaron sus solicitudes de material de investigación. Aunque las tasas de matriculación y alfabetización seguían siendo altas durante el periodo de sanciones, muchas escuelas quedaron sumidas en un estado de abandono. La educación también dejó de ser tan prioritaria mientras el gobierno iraquí trataba de atender asuntos más urgentes, como mantener abiertas al público en general las clínicas y los hospitales.

Poco después de la invasión de Iraq de marzo de 2003 encabezada por Estados Unidos, el Consejo de Seguridad de la ONU puso fin a las sanciones contra Iraq. En un principio, Estados Unidos instauró una administración gestionada por Estados Unidos, a la que se conoció como Autoridad Provisional de la Coalición (CPA, Coalition Provisional Authority) que ocuparía el vacío de poder dejado por un Estado baazista venido abajo. Al instituir una política de «desbaazificación», la CPA ordenó en esencia que los miembros del antiguo partido Baaz fueran expulsados de muchas instancias del aparato del Estado, entre las que se encontraban las del sector educativo. La mayor parte de los profesores y gestores de la educación pertenecían al partido Baaz, en muchos casos por presiones políticas. Como consecuencia de la «desbaazificación», muchos profesores y gestores de afiliación baazista fueron despedidos o detenidos. Por si fuera poco, entre 2003 y 2010 han sido asesinados más de 400 profesores iraquíes, sobre todo por escuadrones de la muerte cuyo blanco eran las voces que clamaban por los derechos humanos. En Iraq, el fenómeno de amenazas y violencia contra los universitarios ha dado lugar a una «fuga de cerebros»; desde el año 2003 han huido del país miles de profesores y docentes, sobre todo en los ámbitos de la educación secundaria y superior.

Además de la falta de profesorado cualificado y experimentado, la matriculación y asistencia a escuelas públicas ha descendido considerablemente en los últimos siete años. En los momentos previos a la invasión se calculaba que la asistencia escolar rondaba el cien por cien. Pero solo en el año 2003 fueron saqueadas, destruidas o quemadas más de 2.700 escuelas con la invasión estadounidense y sus caóticas secuelas. No cabe duda de que la devastación y la inseguridad afectaron a la asistencia a la escuela… si es que no la hicieron imposible a veces. Entre 2006 y 2007, el periodo de guerra civil y violencia más intensas, el gobierno iraquí calculaba que solo el 33 por ciento de los niños asistía regularmente a la escuela. En ese periodo ocuparon muchas escuelas los soldados estadounidenses y de la coalición, así como las milicias locales; la situación se tradujo en daños considerables y bajas civiles.

Tal vez la guerra civil, una época de miseria considerable, afectara de forma más aguda a la educación de las mujeres. Muchas familias preocupadas por la seguridad sacaron a sus hijas de la escuela, sobre todo cuando faltaban medios de transporte para acudir y la distancia entre el colegio y el hogar era larga. Además, las familias más pobres solían conceder prioridad a la educación de los chicos sobre la de las chicas. «Hay necesidades domésticas y se suele pedir a las niñas que se queden en casa para ayudar a cuidar a otros niños, ancianos o discapacitados, y para colaborar en las tareas domésticas», expuso el coordinador de Mercy Corps. Muchos padres siguen teniendo miedo de enviar a la escuela a sus hijos (sobre todo a las hijas) mientras las condiciones de seguridad son frágiles o se deterioran en algunas zonas. Sin embargo, según la Oficina Nacional de Estadística de Iraq, la asistencia a la escuela ha aumentado lenta pero continuamente hasta alcanzar en torno al 45 por ciento en el año 2010, en parte por algunos avances recientes en cuestiones de seguridad.

Tanto Mercy Corps como Anwar Al-Azari, el director de la ONG local Nour, dan muestra del consenso generalizado de que el gobierno iraquí tiene que rehabilitar las instalaciones educativas existentes y construir escuelas nuevas que tengan agua potable e instalaciones de saneamiento adecuadas. En el año 2003, la UNESCO calculaba que hacían falta cinco mil escuelas nuevas y que era preciso rehabilitar entre seis y siete mil. Después de siete años de combates intensos y de un incremento demográfico natural, es probable que las cifras sean mucho más altas. Como consecuencia de la escasez de instalaciones educativas, los profesores a menudo tienen abarrotadas sus aulas con más de setenta alumnos. Algunos profesores prefieren trabajar en varios turnos y apenas reciben compensación por hacerlo. También es preciso revisar y actualizar el currículum y la metodología, y es preciso otorgar prioridad a la educación de las niñas.

«Es muy importante que los iraquíes sepan leer y escribir para participar plenamente en la reconstrucción de Iraq y reivindicar sus derechos como ciudadanos de una democracia», apuntó el coordinador iraquí. Pero reeditar el sistema educativo de Iraq constituye una tarea formidable. «Es difícil priorizar necesidades cuando hay tantos agujeros que rellenar.» A medida que en Iraq va habiendo más bolsas de población que van pasando del estado de emergencia humanitaria a una fase de desarrollo, va habiendo cierta oportunidad real de incrementar y destinar fondos a instalaciones y estructuras educativas. Una ayuda adecuada y sostenida podría contribuir a que el sector educativo de Iraq recuperara (o incluso superara) su antigua reputación como capital intelectual y educativa del mundo árabe.

Texto original en: http://www.ncciraq.org/index.php?option=com_content&view=article&id=111&lang=en
Traducido por Ricardo García Pérez/Rebelión.

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Notas

(1) Naciones Unidas define como persona analfabeta a «aquella que no sabe leer ni escribir comprendiendo una frase corta y sencilla sobre su vida cotidiana. A quien solo sabe leer pero no escribir, o escribir pero no leer, se la considera analfabeta. A quien solo sabe escribir números, su nombre o una frase ritualizada y memorizada tampoco se la considera alfabetizada».

Illiteracy Rate in Iraq Climbs among Highest in the Region

23 julio, 2011

More than 6 million Iraqis cannot read and write
By Israa al-Samarrai

Azzaman, July 21, 2011

There are more than six million illiterate people in Iraq, most of them women, according to the parliamentary committee on education.

“Iraq possess an army of illiterates of more than six million people, and the majority them are women,” said Moona al-Maamouri, member of the committee.

She said several reasons were behind the large number of illiterates in Iraq.

She cited lack of security as among the main reasons. But she said illiteracy in Iraq was also due to worsening economic conditions and social stereotypes.

Maamouri did not say how her committee arrived at the numbers which mean that one out of every six years lacks reading and writing skills.

Iraq was, according to reports by U.N.’s Educational and Scientific Organization, one of the most literate in the whole of the Middle East more than four decades ago.

But Maamouri said conditions have deteriorated since then with the country plunging into wars in the 1980s and punitive economic sanctions in the 1990s.

“Illiteracy is rampant among women and among people in rural areas,” she said.
by NGO Coordination Committee for Iraq (NCCI)

One in five Iraqis between the ages of 10 and 49 cannot read or write a simple statement related to daily life[1]. While Iraq boasted a record low illiteracy rate for the Middle East in the 1980s, illiteracy jumped to at least 20% in 2010 Moreover, illiteracy among women in Iraq, at 24%, is more than double that of men (11%). As the Iraq Liaison for the international NGO Mercy Corps pointed out, “there are some locations—particularly rural locations—where the illiteracy rates are actually much higher. Illiteracy rates among women in some communities can be as high as 40-50%.”

Iraq was considered a reputable model for education in the Arab world only a few decades ago. Shortly after hosting the 1976 “Baghdad Conference for the Eradication of Illiteracy”—in which Arab leaders and international experts discussed the potential for progressive educational reforms in the region—the Ba’athist-led Iraqi government passed the Compulsory Education Law. Children between the ages of 6 and 15 were required to attend state schools; those who violated this law would have to serve time in state prison. This law helped raise the literacy rate in many governorates and strengthened the Iraqi state’s role as the chief maintainer and supervisor of the free public education system. Consequently, UNESCO estimated that primary schools had nearly a 100% gross enrollment attendance rate in the 1980s and much of the 1990s. [Iraq was awarded The United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO) prize for eradicating illiteracy in 1982 ]

The 1990s ushered in a period of war and deprivation countrywide. In 1990, the UN Security Council passed Resolution 661, thereby imposing some of the most severe international economic sanctions of the later 20th century against Iraq. For thirteen years, the international community—under significant pressure from the US and other powerful nations—blocked numerous staple items from entering Iraq. The banned items included many educational materials, which ranged from pencils and books to computers.

Moreover, as a result of the sanctions, most Iraqi students and scholars were unable to study or teach abroad, excluded from international conferences, and denied requests for research materials. While enrollment and literacy rates remained high throughout the sanctions period, many schools fell into a state of neglect Education fell as a priority while the Iraqi government sought to address more urgent concerns, such as maintaining medical clinics and hospitals for the general public.

Shortly after the US-led invasion of Iraq in March 2003, the UN Security Council ended sanctions against Iraq. Initially, the US established an American-run administration—known as the Coalition Provisional Authority (CPA)—to fill the power vacuum left by the collapsed Ba’athist-led state. By instituting a policy of “de-Ba’athification,” the CPA essentially ordered that former Ba’ath party members be removed from many components of the state apparatus, including the public educational sector. Most teachers and educational administrators had belonged to the Ba’ath party, in many cases due to political pressure. As a result of “de-Ba’athification,” many teachers and administrators with Ba’athist affiliations were fired or arrested. Moreover, more than 400 Iraqi academics have been assassinated, mainly by death squads targeting voices for human rights, between 2003 and 2010. This phenomenon of threats and violence against academics has led to a ‘brain drain’ in Iraq; since 2003, thousands of teachers and scholars—particularly in secondary and higher education—have fled the country.

In addition to a lack of qualified and experienced teachers, attendance and enrollment in public schools has declined considerably in the past seven years. In pre-invasion Iraq, gross school attendance was estimated at nearly 100% But in 2003 alone, more than 2,700 schools were looted, damaged or burned in the American-led invasion and its chaotic aftermath. This destruction and insecurity certainly discouraged school attendance—if not making it impossible at times Between 2006 and 2007, the most intense period of civil war and violence, the Iraqi government estimated that only 33% of children regularly attended school American and coalition troops, as well as local militias, occupied many schools in that period; this resulted in considerable damage and civilian casualties.

The civil war, a period of considerable hardship, perhaps most acutely affected women’s education. Many families pulled their daughters out of school due to security concerns, especially with a lack of transportation and far distances between many schools and homes. Furthermore, families in poor economic conditions generally prioritized education for boys over girls. “There are household needs, and girls are often required to stay home to help care for other children, elderly and disabled, and to help with household chores,” explained the Iraq Liaison for Mercy Corps. Many parents are still afraid to send their children—and especially their daughters—to school while the security situation remains fragile or deteriorates in some areas. However, according to Iraq’s National Bureau of Statistics, gross school attendance has slowly but steadily risen to about 45% in 2010, partly due to some recent security gains.

Both Mercy Corps and Anwar Al-Azari, Director of the local NGO Nour, represent the general consensus that the Iraqi government needs to rehabilitate existing educational facilities and build additional schools that provide safe drinking water and functioning bathrooms. In 2003, UNESCO estimated that 5,000 new schools were needed and between 6,000 and 7,000 schools needed rehabilitation After seven years of intense combat and natural population increase, these figures are likely much higher. As a result of the school facilities shortage, teachers frequently have more than seventy students crowded into one classroom. Some teachers opt to work in multiple shifts, and are generally poorly compensated. The curriculum and methodology must also be reviewed and updated, and education for girls should be prioritized.

“In order to fully participate in the rebuilding of Iraq and to claim their rights as citizens of a democracy, it is very important that Iraqis are able to read and write,” noted the Iraq Liaison. Yet reviving Iraq’s educational system is a formidable task. “It is difficult to prioritize needs when there are so many gaps that need to be filled.” As more pockets of Iraq transition from a state of humanitarian emergency towards a phase of development, there is a real opportunity to direct and increase funds towards Iraq’s educational facilities and structures. Adequate and sustainable assistance may help Iraq’s educational sector regain—or even exceed—its former reputation as the intellectual and educational capital of the Arab world.

[1] The United Nations defines an illiterate person as “someone who cannot, with understanding, both read and write a short, simple statement on his or her everyday life. A person who can only read but not write, or can write but not read is considered to be illiterate. A person who can only write figures, his or her name or a memorized ritual phrase is also not considered literate.”

Source: http://www.uruknet.info?p=79804

700.000 niños cada año sin escolarizar en Iraq

14 mayo, 2011

Israa al Samarai

12 de mayo de 2011

Traducido por IraqSolidaridad

Según revela un nuevo estudio, se estima que el número de niños iraquíes que se quedan sin escolarizar cada año es de 700.000. Este estudio surge en medio de toda la información aparecida que indica que la mayor parte de los edificios de los colegios del país necesitan reparaciones y que algunos ni siquiera se pueden utilizar para dar clase.

Asimismo, el estudio señala que el 20 por ciento de los niños iraquíes de educación primaria, cuyo número se calcula en cerca de un millón, quedan al margen del sistema escolar. Esencialmente son hijos de viudas que tienen que engrosar la fuerza de trabajo infantil de su país para ayudar al mantenimiento de sus madres y hermanas. El estudio indica que el porcentaje de niños y niñas que quedan excluidos de la educación difiere en función de las regiones.

Asimismo, el estudio establece que el número de niños escolarizados es más alto en las zonas del norte del país que en las regiones del sur, donde se estima que hasta un 65 por ciento de los niños en edad escolar no acuden al colegio.

También según el informe y en función del sexo, más niñas que niños permanecen sin escolarizar en todo el país. “Sólo el 80 por ciento de las niñas en edad escolar acuden al colegio frente al 90 por ciento de los niños”, afirma el estudio.

Texto disponible en inglés en: www.uruknet.info?p=77642